Gritar en grupo: la nueva terapia viral entre jóvenes en Londres
Gritar en grupo se vuelve tendencia entre jóvenes como forma de liberar emociones. La terapia del grito cobra fuerza como herramienta de salud mental.

Cada vez más jóvenes se reúnen para gritar juntos en parques como forma de liberar tensiones. ¿Por qué esta práctica se ha vuelto viral y qué impacto real tiene en la salud mental?
¿Por qué gritar puede ser terapéutico para la salud mental?
La terapia del grito no es nueva, pero ha resurgido con fuerza en la era post-pandemia. Esta técnica permite liberar emociones reprimidas como el estrés, la frustración y la ansiedad. Al gritar, el cuerpo activa el sistema nervioso parasimpático, lo que genera una sensación de alivio y calma. Estudios en psicología sugieren que expresar físicamente emociones intensas puede ser más efectivo que simplemente hablar sobre ellas.

También te puede interesar: ¿Problemas de ansiedad o depresión? Así te apoya el nuevo programa de salud mental universitaria
¿Qué es el "Club del grito" y cómo nació esta tendencia?
El fenómeno comenzó en Londres con la influencer Mona Sharif, quien replicó una tendencia observada en TikTok en EE.UU. En menos de una semana, cientos de jóvenes se sumaron. El evento incluye gritos colectivos, pero también momentos para compartir emociones. No es solo un desahogo: es un acto de comunidad en una ciudad donde la soledad es cada vez más común. Este tipo de encuentros se posicionan como alternativas accesibles a terapias más convencionales.
¿Qué beneficios encuentran los jóvenes al participar en esta actividad?
Muchos participantes afirman que no sabían cuánto cargaban hasta que lo soltaron. La posibilidad de expresarse libremente sin juicio genera un entorno seguro.
Además, el aspecto grupal ayuda a normalizar el hablar sobre salud mental. Las mujeres, en particular, han destacado la experiencia como un espacio donde pueden romper con la exigencia de "mantener la compostura". Este tipo de iniciativas también refuerzan lazos sociales en una generación marcada por el aislamiento.

También te puede interesar: ‘Síndrome del corazón congelado’: qué es y cómo volver a confiar tras una decepción amorosa
¿Puede el grito ser parte de un enfoque de bienestar más amplio?
Aunque no sustituye la terapia profesional, el grito colectivo puede integrarse dentro de un enfoque holístico de bienestar emocional. Junto con prácticas como la meditación, el ejercicio y el apoyo comunitario, ofrece una vía para canalizar emociones de forma saludable. Psicólogos y terapeutas han comenzado a explorar su uso en dinámicas grupales, siempre con el debido acompañamiento.
En un mundo donde a menudo se espera que guardemos silencio, gritar puede ser un acto de valentía. No se trata solo de hacer ruido, sino de hacer espacio para sentir, compartir y sanar. Quizás gritar juntos sea, al final, una manera de recordarnos que no estamos solos.
EL EDITOR RECOMIENDA



