Frentes Políticos / 3 de mayo de 2026

 

1. Conexión. Claudia Sheinbaum, presidenta de México, llevó a Chiapas el modelo de integración que su administración ha colocado como emblema del sur-sureste. Bajo el gobierno de Eduardo Ramírez la apuesta se exhibe en obra. El Tren Maya enlazado con el Interoceánico y un parque que redondea la inversión. La mandataria insiste en cerrar la brecha histórica de aislamiento, mientras convierte infraestructura en argumento político de continuidad. El trazo es ambicioso, justo y necesario. Llegó el momento de que la conectividad prometida se traduzca en desarrollo sostenido. Que no se quede en bonita postal sexenal.

2. Solo. Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa, pidió licencia cuando el cerco ya era expediente en curso y presión externa con eco interno. Horas antes, Guadalupe Chavira, senadora de Morena, marcó distancia y exigió separación para evitar que la sospecha inmovilizara al estado; no hubo bloque unificado, apenas fisuras visibles. En Culiacán, Juan de Dios Gámez, alcalde, siguió la misma ruta y dejó el despacho a la síndica procuradora Ana Miriam Ramos. Se mueven las aguas agitadamente en la política transformadora. Viene pagar facturas. Altas o bajas.

3. Vaya bienvenida. Menuda chamba la de Ariadna Montiel, quien va a asumir la dirigencia nacional del partido Morena durante su Congreso Nacional Extraordinario. Se renueva la dirigencia nacional del partido guinda y lo primero que hay que hacer, además de fortalecer al partido rumbo a las elecciones de 2027, es juntar la pedacería que han dejado las acusaciones de Washington que pesan sobre distinguidos miembros del partido. Ariadna dejó la Secretaría de Bienestar en manos de Leticia Ramírez para ahora dedicarse al arte de reparar fisuras, aunque en este caso más bien parecen grietas. 

4. Del plato a la boca... El nombre de Enrique Inzunza, senador de Morena, se asoma en la misma lista en la que aparece el gobernador Rubén Rocha Moya, señalados por Washington de nexos con el narcotráfico. Pero el político sinaloense se aferra a su escaño en la Cámara alta y anuncia que no pedirá licencia. Antes de la acusación ya soñaba con un posible salto a la gubernatura de Sinaloa y ahora se atrinchera tras el fuero para evitar ser extraditado. El Congreso calcula costos mientras Inzunza estira la liga del proceso tanto como sea posible. El tiempo corre... 

5. Tensión. La licencia del gobernador de Sinaloa, investigado por EU, abrió un relevo que Morena defendió como continuidad. Yeraldine Bonilla, secretaria de Gobierno, llegó a la gubernatura interina por decisión del Congreso de Sinaloa en medio de un escenario fracturado. La oposición reclamó distancia real del grupo en el poder. No hubo disputa por la salida, sí por el enroque. Diputados alineados apostaron por control político; desde el  PRI impulsaron la idea de una figura externa para recuperar credibilidad. La unanimidad se rompió donde importa, en la urgencia, y finalmente se eligió a Bonilla. ¡Vaya voto de confianza!