¿Circuncidarse o no? La pregunta médica que muchos evitan y lo que cambia con la edad

La circuncisión puede ser útil en casos médicos concretos y contextos específicos, pero no es una práctica necesaria para todos ni elimina el riesgo de ITS.

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¿Es necesario hacerse la circuncisión?Canva.

La circuncisión es una de las cirugías más comunes en el mundo, pero también una de las que más dudas genera. 

Para algunas personas forma parte de una tradición cultural o religiosa; para otras, aparece como una opción médica frente a molestias, infecciones recurrentes o problemas para retraer el prepucio. 

Entre creencias, mitos y recomendaciones parciales, la pregunta de fondo sigue siendo la misma: ¿realmente conviene hacerse la circuncisión? La respuesta, como suele ocurrir en medicina, no es absoluta y depende del contexto, la edad y la salud de cada persona.

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La circuncisión es una cirugía en la que se retira el prepucio (la piel que cubre la punta del pene).Canva.

¿Es conveniente hacerse la circuncisión? 

La circuncisión es una cirugía en la que se retira el prepucio (la piel que cubre la punta del pene). La pregunta “¿conviene?” no tiene una sola respuesta, porque la decisión suele mezclarse con motivos médicos, culturales, religiosos o personales. 

De acuerdo con Mayo Clinic, puede ser conveniente en algunos casos y poco necesaria en otros, y todo depende del contexto, la edad, la condición clínica y la seguridad del procedimiento.

La circuncisión no equivale a “protección total”. Puede reducir algunos riesgos en escenarios específicos, pero no elimina la posibilidad de infecciones de transmisión sexual (ITS) ni sustituye medidas preventivas como el condón o las pruebas de detección. 

La propia Organización Mundial de la Salud (OMS), cuando la incluye como estrategia, lo hace dentro de un paquete de prevención y en contextos epidemiológicos concretos, sobre todo donde la incidencia de VIH es alta.

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La circuncisión puede facilitar la higiene y disminuir problemas que involucran al prepucio en algunas personas.Canva.

Beneficios potenciales

Los beneficios que se mencionan con mayor frecuencia suelen agruparse en tres apartados.

1) Higiene y problemas asociados al prepucio

Mayo Clinic y Cleveland Clinic explican que la circuncisión puede facilitar la higiene y disminuir problemas que involucran al prepucio en algunas personas. 

Esto no significa que un pene no circuncidado sea “menos higiénico” por sí mismo, sino que, en ciertos casos, retirar el prepucio reduce la probabilidad de irritación o inflamación recurrente, sobre todo si hay dificultad para retraerlo o mantener una limpieza adecuada.

2) Infecciones urinarias en subgrupos específicos

Un estudio publicado en Journal of Pediatric Urology analizó a niños con hidronefrosis antenatal (una condición detectada en el embarazo que puede aumentar el riesgo de infecciones urinarias) y comparó la incidencia de ITU entre circuncidados y no circuncidados. 

Este tipo de evidencia sugiere que el posible beneficio puede ser más relevante en poblaciones con riesgo urinario aumentado, no necesariamente como medida universal. 

3) ITS y VIH: en ciertos contextos

La OMS mantiene la circuncisión masculina médica voluntaria como parte de estrategias para reducir la transmisión de VIH en países de alta carga, particularmente en África oriental y meridional, y recalca que es una intervención adicional, no un sustituto de otras medidas preventivas.

Además, un informe del CDC (MMWR) recuerda que el respaldo global (OMS/ONUSIDA) se basó en evidencia que la asocia con una reducción aproximada del 60% del riesgo de transmisión heterosexual de mujer a hombre en contextos específicos, dentro de programas de salud pública.

Cuando la circuncisión se realiza fuera de un marco sanitario (por ejemplo, prácticas tradicionales sin condiciones adecuadas), la evidencia ha documentado preocupaciones sobre riesgos y posibles impactos, lo que subraya la importancia de la seguridad del procedimiento. 

BMJ Open revisó la relación entre circuncisión tradicional y riesgo de VIH, y enfatiza la necesidad de intervenciones seguras y educación en prácticas preventivas. 

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Retirar el prepucio reduce la probabilidad de irritación o inflamación recurrente.Inteligencia Artificial.

Riesgos y efectos secundarios

Como cualquier cirugía, la circuncisión tiene riesgos. Los más comunes —explicados por instituciones clínicas— incluyen dolor, sangrado e infección, además de complicaciones menos frecuentes relacionadas con la cicatrización o resultados no deseados.

  • La edad importa. Mayo Clinic señala que la circuncisión “más tarde en la vida” puede conllevar más riesgos y una recuperación más prolongada. En adultos también es más probable que se requiera otro tipo de anestesia y que el postoperatorio sea más incómodo.
  • La recuperación varía. Cleveland Clinic describe que el procedimiento y el posoperatorio cambian según la edad; en mayores puede haber puntos (suturas) y un periodo de curación más largo.

Conviene dejar claro que “seguro” no significa “sin consecuencias”: la mayoría de las complicaciones se reducen cuando el procedimiento lo realiza personal capacitado, en un entorno médico adecuado, con seguimiento y cuidados postoperatorios.

¿En qué casos se recomienda por razones médicas? 

La circuncisión suele considerarse cuando hay indicación médica, por ejemplo:

  • Fimosis patológica: cuando el prepucio no se retrae por cicatrización/enfermedad, causa dolor o se acompaña de problemas repetidos.
  • Balanitis o balanopostitis recurrente: inflamación o infecciones repetidas del glande/prepucio.
  • Otras situaciones donde hay complicaciones o el tratamiento conservador no ha sido suficiente.

En muchos casos, antes de pensar en cirugía, se valora el cuadro completo, la frecuencia de las molestias y la respuesta a medidas menos invasivas. No todo prepucio “cerrado” es un problema, pero sí lo es cuando hay dolor, infecciones repetidas, dificultad persistente para la higiene o complicaciones.

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La experiencia puede variar por técnica, expectativas, edad, motivo de la cirugía y recuperación.Canva

¿Afecta la vida sexual? 

La experiencia puede variar por técnica, expectativas, edad, motivo de la cirugía y recuperación.

Lo que sí conviene subrayar es que, cuando existe una indicación médica clara y el procedimiento se realiza correctamente, la conversación debe centrarse en seguridad, recuperación y seguimiento, más que en mitos de “arruina” o “mejora” la vida sexual para todos por igual. Si el tema preocupa, lo responsable es discutirlo con el especialista antes de decidir.

La circuncisión puede ser conveniente cuando hay una razón médica, cuando existe un contexto particular que justifique su beneficio (como estrategias específicas de salud pública para VIH en regiones de alta incidencia) o cuando la persona/familia la elige por motivos culturales o personales, siempre que se realice de forma segura.

Pero no es una “obligación sanitaria” universal. En muchos casos, sobre todo en niños, el enfoque médico moderno insiste en no medicalizar lo normal, valorar primero opciones conservadoras cuando aplica y tomar decisiones informadas basadas en riesgos, beneficios y contexto.