Dismenorrea: cuándo el dolor menstrual ya no es normal
La dismenorrea puede causar vómitos en casi el 50 % de los casos, además, el dolor menstrual ya no es normal cuando impide tus actividades diarias.

La menstruación es un proceso natural del cuerpo femenino, común para millones de mujeres, pero para muchas, viene acompañada de un dolor significativo que afecta su calidad de vida. Este malestar, conocido como dismenorrea, puede variar en intensidad y origen.
En este artículo se exponen los síntomas de esta afección, los cuales pueden estar deteniendo tus actividades diarias durante el período menstrual.

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¿Qué es la dismenorrea?
La dismenorrea es el término médico que describe el dolor que acompaña a la menstruación. Es decir, ese malestar que muchas mujeres sienten durante su período, el cual puede ir desde molestia leve hasta cólicos intensos.
Lo anterior mencionado en un artículo de Stanford Medicine, en donde también se mencionan los dos tipos de dismenorrea:
Dismenorrea primaria
Aparece cuando comienzan los períodos regulares, generalmente en la adolescencia, y se debe a contracciones uterinas muy fuertes. Aunque suele acompañar toda la vida reproductiva, muchas veces mejora con el tiempo.
Dismenorrea secundaria
Surge más tarde y se debe a una condición médica subyacente, como endometriosis, miomas o infecciones pélvicas.

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¿Cuáles son los síntomas de alarma?
Según la Clínica Universidad de Navarra y fuentes médicas, los síntomas comunes incluyen:
- Dolor pélvico intenso, tipo calambre o cólico, que puede irradiarse a la zona baja de la espalda o a las piernas. Empieza antes o con la menstruación, alcanza su punto más alto a las 24 h y suele ceder en uno o dos días. A veces se expulsa tejido endometrial o coágulos (“dismenorrea membranosa”).
- Síntomas acompañantes como cefalea, náuseas, estreñimiento o diarrea, aumento de frecuencia al orinar y, en ocasiones, vómitos (presente en cerca del 50 % de los casos).
Según Mayo Clinic, estos dolores son normales cuando no interfieren en tu vida, pero son señal de alerta si:
- La dismenorrea justifica atención médica cuando el dolor es intenso, no responde a analgésicos o afecta tu vida diaria.
- Empeoran con el tiempo.
- Comienzan siendo muy fuertes después de los 25 años.

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Diagnóstico claro y profesional
El diagnóstico comienza con una valoración médica como menciona Mayo Clinic:
- Historia clínica y examen físico, incluyendo un examen pélvico para descartar anormalidades o señales de infección.
- Pruebas de imagen, como el ultrasonido, que permite visualizar útero, ovarios y demás órganos reproductores. En casos complejos, pueden requerirse tomografía (CT) o resonancia magnética (MRI) para un diagnóstico más preciso.
- Laparoscopia, una cirugía mínimamente invasiva que permite ver directamente el interior del abdomen y detectar condiciones como endometriosis, adherencias o quistes.
¿Existe tratamiento?
Sí, y hay varias opciones según la causa y severidad del dolor. Mayo Clinic detalla varias vías:
- Analgésicos antiinflamatorios (AINEs): ibuprofeno o naproxeno, idealmente iniciando justo antes del ciclo menstrual, para reducir el dolor (bloquean las prostaglandinas, sustancias que causan la inflamación y el dolor)
- Anticonceptivos hormonales: píldoras, parches, anillos, inyecciones o dispositivos intrauterinos (DIU), que regulan el ciclo y alivian los cólicos
- Cirugía: recomendada solo si existe una enfermedad subyacente como endometriosis o miomas, y si otros tratamientos no han sido efectivos. En casos extremos, se evalúa la opción de histerectomía (extirpación del útero)
Medidas complementarias de apoyo:
- Aplicar calor (baños calientes o almohadilla térmica).
- Dormir bien y llevar una alimentación equilibrada.
- Ejercicio regular.
- Suplementos como vitamina E, ácidos omega‑3, magnesio o vitaminas B1 y B6 pueden ayudar
Terapias alternativas con respaldo parcial:
- Acupuntura, que ha mostrado beneficios en algunos estudios.
- Estimulación nerviosa eléctrica transcutánea (TENS), que mediante impulsos eléctricos disminuye la sensación de dolor
La dismenorrea no siempre es solo “parte del período”. Si el dolor menstrual es intenso, interfiere con tus actividades diarias o ha cambiado con el tiempo, es importante buscar atención médica ginecológica.
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