¿Qué enfermedades están regresando por la baja vacunación?
El descenso en la vacunación provoca el regreso de enfermedades como sarampión y tosferina; expertos alertan sobre riesgos y cómo prevenir brotes.

En los últimos años, enfermedades que parecían parte del pasado han comenzado a reaparecer en distintas regiones del mundo, incluido México. Este fenómeno no responde a una mutación inesperada de los virus ni a nuevos patógenos, sino a un factor conocido: la disminución en la vacunación.
La baja cobertura de inmunización ha abierto la puerta a brotes de padecimientos que durante décadas se mantuvieron bajo control. Autoridades sanitarias y organismos internacionales advierten que el problema no solo afecta a ciertos grupos, sino que representa un riesgo colectivo que puede escalar si no se corrige.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, millones de niños en el mundo no cuentan con esquemas completos de vacunación tras la pandemia de COVID-19, lo que incrementa la probabilidad de contagios en comunidades enteras.

¿Qué enfermedades están regresando por la baja vacunación en México?
El descenso en la inmunización ha favorecido el regreso de enfermedades infecciosas altamente contagiosas. Entre las principales se encuentran:
- Sarampión
- Tosferina
- Difteria
- Poliomielitis
- Tuberculosis
Todas estas enfermedades tienen algo en común: pueden prevenirse mediante vacunas seguras y eficaces. Sin embargo, cuando una parte importante de la población deja de vacunarse, los virus y bacterias encuentran las condiciones ideales para propagarse.
Un análisis global publicado en The Lancet advierte que la vacunación infantil se ha estancado en la última década, lo que ha dejado a millones de menores sin protección básica.

Los brotes que alertan a las autoridades sanitarias
El sarampión es uno de los ejemplos más claros del impacto de la baja vacunación. Se trata de una enfermedad viral muy contagiosa que puede transmitirse con facilidad a través del aire. La OMS indica que se necesita una cobertura de al menos 95% para evitar brotes; cuando ese nivel baja, el riesgo aumenta de forma considerable.
De acuerdo con Mayo Clinic, el sarampión puede causar complicaciones graves como neumonía o inflamación del cerebro, especialmente en niños pequeños.
Por otro lado, la tosferina también ha mostrado un repunte importante. Esta enfermedad bacteriana afecta las vías respiratorias y provoca ataques de tos intensos que pueden dificultar la respiración.
Los bebés son el grupo más vulnerable, ya que su sistema inmunológico aún no está completamente desarrollado y dependen de la vacunación para protegerse. Cuando no reciben las dosis necesarias, el riesgo de complicaciones aumenta.

¿Por qué ha disminuido la vacunación y cómo impacta en la salud pública?
La reducción en la cobertura de vacunación no tiene una sola causa. Se trata de un fenómeno complejo en el que influyen factores sociales, económicos y culturales.
Uno de los principales es la desinformación. El National Center for Complementary and Integrative Health señala que la circulación de información falsa ha generado dudas sobre la seguridad y eficacia de las vacunas.
A esto se suma el impacto de la pandemia de COVID-19. Durante ese periodo, muchos servicios de salud se vieron interrumpidos, lo que provocó retrasos en los esquemas de vacunación infantil.
También existen barreras de acceso. Factores como la distancia a centros de salud, los horarios de atención y la falta de información dificultan que algunas familias completen los esquemas de vacunación.
El resultado es un aumento en el número de personas susceptibles a enfermedades, lo que facilita la aparición de brotes.

Niños y bebés, los más afectados por el regreso de enfermedades prevenibles
Los menores de edad son quienes enfrentan el mayor riesgo. Según datos de la OMS, más de 15 millones de niños en el mundo no reciben ninguna vacuna durante su primer año de vida.
Esta situación los deja expuestos a enfermedades que pueden prevenirse de manera sencilla. Expertos advierten que tanto el sarampión como la tosferina pueden evolucionar rápidamente en bebés y causar complicaciones graves si no cuentan con protección inmunológica.
Además, cuando los adultos no están vacunados, pueden convertirse en portadores y transmitir estas enfermedades a los niños, lo que incrementa el riesgo en toda la comunidad.

¿Qué dicen los expertos y cómo prevenir nuevos brotes en 2026?
Especialistas coinciden en que el repunte de enfermedades prevenibles aún puede controlarse si se refuerzan las estrategias de vacunación.
Entre las principales recomendaciones se encuentran:
- Recuperar la cobertura de vacunación hasta alcanzar al menos 95%
- Fortalecer las campañas de información con base científica
- Mejorar el acceso a servicios de salud
- Promover la vacunación en todas las etapas de la vida
La Organización Mundial de la Salud destaca que la inmunización sigue siendo una de las herramientas más eficaces para prevenir enfermedades y evitar muertes.

El regreso de enfermedades como el sarampión y la tosferina refleja una disminución en la cobertura de vacunación y evidencia la importancia de mantener esquemas completos en la población. La información científica disponible muestra que estas enfermedades pueden reaparecer cuando la inmunización baja por debajo de niveles adecuados.
La vacunación continúa como una estrategia fundamental para reducir riesgos, proteger a los grupos más vulnerables y evitar brotes que pueden afectar a comunidades enteras.
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