Una de cada cinco personas desarrollará cáncer de piel a lo largo de su vida
Especialistas alertan del aumento del cáncer cutáneo y destacan la detección temprana, la prevención solar y los avances tecnológicos.

Una de cada cinco personas desarrollará algún tipo de cáncer de piel a lo largo de su vida, según profesionales sanitarios que participaron en el 4º Curso de Dermato-Oncología para residentes R3, organizado por la Academia Española de Dermatología y Venerología (AEDV), su Fundación Piel Sana y el Grupo Español de Dermato-Oncología y Cirugía (GEDOC).
Ante el aumento de los casos de cáncer cutáneo en los últimos años, se recalcó la importancia de un diagnóstico más oportuno, el desarrollo de nuevas terapias para estadios avanzados que mejoren la supervivencia y la calidad de vida de los pacientes, así como la concientización sobre la prevención.
El residente de tercer año (R3) en el Hospital Universitario de Guadalajara y representante nacional de Residentes de la AEDV, Javier Torres Marcos, explicó que “el sol es uno de los principales implicados y un factor prevenible, desde la infancia y en todas las edades”. Además, aclaró que “la autoexploración y acudir al dermatólogo son medidas preventivas vitales”.
La detección oportuna y el análisis de lesiones sospechosas permiten identificar cambios cutáneos en fases iniciales, incluso antes de que aparezcan síntomas, lo que resulta fundamental para un abordaje eficaz del cáncer de piel. De hecho, la mayoría de los cánceres cutáneos se curan con tratamientos sencillos y poco agresivos si se diagnostican a tiempo.

El encuentro, con la colaboración de los laboratorios Pierre Fabre y su marca Avène, subrayó la importancia de acudir al dermatólogo ante síntomas como:
- Aparición de lesiones nuevas
- Cambios en lunares preexistentes
- Heridas que no cicatrizan
- Lesiones que sangran, pican o duelen
Diagnóstico temprano y riesgos del retraso
Uno de los coordinadores científicos del curso, el doctor Javier Cañueto, junto con las doctoras Susana Puig Sardá y Josep Malvehy Guilera, detalló que cuando el diagnóstico se retrasa, tumores como el melanoma o algunos carcinomas “pueden crecer, invadir tejidos profundos o incluso producir metástasis”.
Para enfrentar el aumento en la incidencia, enfatizaron la importancia del tamizaje cutáneo, que permite detectar lesiones sospechosas en fases iniciales, antes de que aparezcan síntomas. Con esta herramienta, el dermatólogo puede realizar una exploración completa de la piel, apoyada en dermatoscopía y seguimiento digital en pacientes de riesgo.

En este proceso, los equipos multidisciplinarios son esenciales para diseñar estrategias terapéuticas personalizadas, optimizar resultados y mejorar la calidad de vida del paciente.
Este cáncer puede aparecer a cualquier edad, pero es más frecuente en personas mayores de 60 años y afecta con mayor frecuencia a personas con piel clara, con hábitos de exposición solar intensa o acumulada y con antecedentes personales o familiares de cáncer de piel.
Cañueto explicó que la enfermedad es más frecuente en hombres, aunque la incidencia en mujeres ha aumentado en las últimas décadas, especialmente en las jóvenes, debido a una mayor exposición solar. Además, el envejecimiento poblacional ha contribuido al incremento de casos.
Actualizar conocimientos para mejorar la atención
Torres Marcos también insistió en la importancia de que los profesionales sanitarios actualicen sus conocimientos de manera constante ante la gran cantidad de información que se genera actualmente, con el fin de ofrecer una atención de mayor calidad y tratamientos más adecuados.

La presidenta de la Academia Española de Dermatología y Venerología (AEDV), Yolanda Gilaberte, consideró fundamental que los residentes de medicina consoliden sus conocimientos en prevención, diagnóstico oportuno, estadificación y tratamiento “desde una visión práctica y multidisciplinaria”.
La asesora médica en los laboratorios Pierre Fabre, Gabriela Gómez Ahumada, recalcó que la formación de los residentes es un pilar fundamental para “garantizar una dermatología de excelencia, especialmente en áreas tan sensibles como la dermatología oncológica”.
Innovación tecnológica y avances terapéuticos
Esta nueva edición destacó la importancia de incorporar conocimientos que refuercen la calidad formativa del curso y la actualización en epidemiología del cáncer cutáneo y estrategias de prevención primaria impulsadas por la AEDV y EuroMM; profundizar en cirugía de Mohs y tratamientos locales no quirúrgicos; así como revisar avances en estadificación y biomarcadores en melanoma.
Gómez Ahumada aclaró que el avance científico solo se materializa “cuando llega a la práctica clínica”, por lo que estos encuentros permiten que el conocimiento tenga un impacto real en la calidad del cuidado que reciben los pacientes. Subrayó las innovaciones más recientes en dermatología oncológica, entre ellas el perfeccionamiento de técnicas diagnósticas no invasivas, como la dermatoscopía digital avanzada, la microscopía confocal y la inteligencia artificial aplicada a la detección oportuna de lesiones sospechosas, así como nuevas estrategias terapéuticas que han mejorado notablemente el pronóstico del melanoma y otros tumores cutáneos.
En cuanto a los avances tecnológicos, Cañueto indicó que la dermatoscopía digital, los sistemas de videodermatoscopía 3D, la microscopía confocal y la LC-OCT serán claves en el futuro. Además, la inteligencia artificial ya se implementa en la práctica clínica, y los estudios moleculares contribuirán a seleccionar con mayor precisión a los pacientes con más riesgo o que puedan beneficiarse de un tratamiento específico.
«pev»
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