Sencillos muffins salados de jamón y queso para el desayuno o el lunch
Prepara estos muffins de jamón y queso una noche antes y olvídate de las prisas al día siguiente. Desayuno y lunch listo para todos.

Cuando llega el regreso a clases, una de nuestras mayores preocupaciones son los desayunos y lunch de los niños, pero también los nuestros. Para esas mañanas apuradas, deja listos desde una noche antes estos muffins salados de jamón y queso.
Todos sabemos la importancia de desayunar, pues así le damos energía a nuestro cuerpo para iniciar el día. Omitir esta comida, repercute en nuestro desempeño físico y mental, además de contribuir al aumento de peso, contrario a lo que se cree.
Sin embargo, la falta de tiempo es uno de los principales obstáculos que enfrentamos todos. Por eso, dejar listo el desayuno desde una noche o días antes, es una excelente opción.
La avena trasnochada no es la única receta, también puedes hacer burritos, hot cakes e incluso hornear muffins saludables. Si eres más de salado, prepara estos panquecitos con jamón y queso, son prácticos de comer para el desayuno o el lunch.

¿Cómo hacer muffins salados de jamón y queso?
Ingredientes:
- 2 huevos
- 200 mililitros de leche
- 1 cucharadita de sal
- ⅓ taza de aceite
- 200 gramos de harina
- ½ cucharada de polvo de hornear
- 100 gramos de queso rallado
- 100 gramos de jamón picado
Preparación:
- Coloca los huevos en un tazón amplio y mézclalos con el batidor de globo hasta que comiencen a espumar. Tip: si lo prefieres, usa la batidora a velocidad media.
- Mientras sigues batiendo, incorpora la leche, después el aceite y finaliza con la sal.
- Agrega la harina; bate para incorporar y eliminar todos los grumos.
- Añade el queso junto con el jamón y mezcla de forma envolvente para que se distribuyan por toda la masa.
- Forra una charola para muffins con capacillos y distribuye la mezcla, llenando solo dos tercios de cada molde.
- Lleva al horno precalentado a 180 °C de 20 a 30 minutos o hasta que estén dorados y cocidos.
- Retira del horno y deja enfriar por unos minutos antes de colocarlos en una rejilla para que se enfríen por completo.

Puedes disfrutar los muffins salados de jamón y queso tibios o fríos, acompañados de ensalada para un desayuno completo o con fruta picada para el lunch.
La mejor forma de conservar estos muffins es en refrigeración, pues contienen jamón y queso. Cuando estén completamente fríos, colócalos en un recipiente con tapa hermética y guárdalos en el refrigerador; consúmelos en los siguientes 3 días.
Para que duren más tiempo, ya fríos, envuelve cada muffin en plástico de cocina o papel aluminio para prevenir que el frío los queme. Guárdalos dentro de una bolsa con cierre hermético, saca todo el aire y congélalos.
De esta forma duran hasta 3 meses. Cuando los vayas a consumir, déjalos una noche antes en el refrigerador y, al día siguiente, mételos unos minutos al horno o microondas.
Con esta sencilla receta, no hay pretexto para no desayunar delicioso y balanceado por las mañanas. Además, los muffins de jamón y queso serán un éxito en la lonchera de los niños en este regreso a clases.