Pechugas de pollo bañadas en salsa de huitlacoche: un manjar azteca a la mesa
Aprende a preparar unas exquisitas pechugas de pollo en salsa cremosa de huitlacoche, una receta sofisticada.

Disfruta de esta receta de pechugas de pollo bañadas en salsa de huitlacoche, un manjar azteca a la mesa. Su textura jugosa y suave absorbe la riqueza de todos los ingredientes, complementando la receta.
El huitlacoche es un ingrediente que ha estado en la gastronomía mexicana desde tiempos prehispánicos; pero hoy en día, también es parte de la alta cocina.
Lo que en diversas regiones del mundo llegó a considerarse una plaga agrícola, en México fue reinterpretado desde tiempos precolombinos como una exquisitez única, caracterizada por un sabor terroso, ahumado y dulce que le ha valido el sobrenombre de "el caviar mexicano".
Aprovecha la majestuosidad de la comida y transforma varios elementos básicos en obras de arte culinarias. ¿Cómo? Sigue los pasos para preparar esta pechuga de pollo bañada en salsa de huitlacoche y convierte una cena ordinaria en un festín inolvidable.

Pechugas de pollo bañadas en salsa de huitlacoche
Ingredientes:
- Para las pechugas:
- 4 pechugas de pollo deshuesadas y sin piel
- 2 cucharadas de aceite de oliva o mantequilla sin sal
- 1 cucharadita de ajo en polvo
- Sal de grano y pimienta negra recién molida al gusto
- Para la salsa de huitlacoche:
- 300 g de huitlacoche fresco (o en conserva, bien escurrido)
- 1/2 cebolla blanca grande, finamente picada
- 2 dientes de ajo, picados finamente
- 1 rama de epazote fresco
- 1 cucharada de mantequilla sin sal
- 1 taza de crema ácida
- 1/2 taza de caldo de pollo concentrado
- 90 g de queso crema a temperatura ambiente (opcional).
- 1 chile serrano o poblano asado y desvenado (opcional, para un toque sutil de picor).
- Sal y pimienta al gusto
Preparación:
- Limpia las pechugas de pollo eliminando cualquier exceso de grasa o cartílago. Seca muy bien la superficie con toallas de papel absorbente.
- Sazona cada pieza por ambos lados con sal, pimienta negra y el ajo en polvo.
- En una sartén a fuego medio-alto, calienta una cucharada de aceite de oliva junto con media cucharada de mantequilla.
- Coloca las pechugas y déjalas sellar durante 5 a 6 minutos por lado, hasta que adquieran un tono dorado.
- Retira las pechugas de la sartén y colócalas en un plato cubierto con papel aluminio para conservar sus jugos mientras preparas la salsa.
- En la misma sartén donde sellaste el pollo, agrega la mantequilla restante a fuego medio.
- Agrega la cebolla picada y sofríela durante 3 minutos hasta que luzca translúcida. Añade el ajo picado y cocina por 1 minuto adicional sin dejar que se queme.
- Incorpora el huitlacoche escurrido y desmenuzado suavemente con las manos. Integra bien con la cebolla y el ajo.
- Añade las hojas de epazote picadas y el chile serrano o poblano si decides utilizarlo; saltea a fuego medio-bajo durante unos 7 a 10 minutos. Sazona con una pizca de sal.
- Transfiere dos terceras partes del sofrito de huitlacoche al vaso de la licuadora (reserva el tercio restante en la sartén para aportar textura rústica a la salsa).
- Agrega al vaso de la licuadora el caldo de pollo, la crema ácida y el queso crema.
- Licúa a velocidad alta durante 1 a 2 minutos hasta obtener una emulsión tersa y de color gris.
- Vierte la mezcla licuada de regreso a la sartén con el huitlacoche salteado reservado.
- Mezcla a fuego bajo para integrar los ingredientes y deja que la salsa rompa en un hervor muy suave durante 3 a 5 minutos hasta que tome cuerpo. Rectifica la sazón con sal y pimienta.
- Coloca nuevamente las pechugas selladas con todo y sus jugos acumulados dentro de la salsa cremosa.
- Tapa la sartén y cocina a fuego lento durante 4 a 5 minutos adicionales para que el pollo termine de cocinarse e impregnarse de todo el aroma.
- Sirve las pechugas de pollo bañadas en salsa de huitlacoche y decora con unas hojas frescas de epazote o tiras de chile poblano salteadas.

¿Cómo seleccionar el huitlacoche?
- Busca agallas que se sientan firmes al tacto, turgentes y de un color gris aperlado o azabache.
- Evita aquellos granos que luzcan secos, marchitos o con escurrimientos de líquido viscoso.
- Para limpiarlo, corta suavemente la base del grano adherida al olote (si viene en la mazorca) y retira cualquier resto de cabellos de elote (estigmas).
- Pásalo bajo un hilo muy delgado de agua fría e inmediatamente sécalo con papel absorbente con pequeñas palmaditas.
- El huitlacoche debe saltearse a fuego medio-bajo junto con la cebolla y el ajo.

Acompañamiento perfecto para el platillo:
- Arroz blanco a la mantequilla
- Arroz con elote
- Puré de papa con ajo horneado
- Verduras al vapor o asadas
- Tortillas de maíz criollo recién hechas
Combina la pechuga de pollo con una salsa de huitlacoche y goza de uno de los máximos exponentes de la cocina de fusión mexicana contemporánea.