¿Cuánto tiempo remojar las legumbres secas? Guía para cocinar frijoles y otros
El remojo de las legumbres secas es un paso clave para mejorar su cocción y digestión, con tiempos que varían según el tipo

El tiempo de remojo de las legumbres secas puede variar un poco dependiendo del tipo, pero en la mayoría de los casos se recomienda dejarlas entre 8 y 12 horas, lo ideal es hacerlo de un día para otro en un recipiente con agua a temperatura ambiente.
En el caso de los frijoles (negros, bayos o pintos), este tiempo es el más común, ya que ayuda a que se hidraten bien y se cocinen más rápido.
Los garbanzos, por su parte, suelen ser un poco más duros, por lo que pueden necesitar entre 10 y hasta 18 horas de remojo, sobre todo si están muy secos o llevan tiempo almacenados.

Las habas secas también requieren un remojo prolongado, similar al de los frijoles, para suavizar su textura.
Las lentejas son la excepción en muchos casos, ya que no siempre necesitan remojo previo. Aun así, si se decide hacerlo, con 2 a 4 horas es suficiente para reducir el tiempo de cocción y mejorar su digestión.
Es importante recordar que durante este proceso deben quedar completamente cubiertas de agua, ya que absorben bastante líquido y aumentan su tamaño. Incluso se recomienda usar abundante agua para evitar que se sequen o se queden sin hidratar. Algunas personas prefieren cambiar el agua una o dos veces antes de cocinarlas.
Cuando no hay tiempo suficiente para dejarlas toda la noche, existe la opción del remojo rápido, que consiste en hervirlas por unos minutos, retirarlas del fuego y dejarlas reposar aproximadamente una hora.
Razones por las que se deben remojar las legumbres:
Remojar las legumbres antes de cocinarlas es importante porque ayuda a que se hidraten correctamente, lo que reduce significativamente el tiempo de cocción y permite que queden más suaves y uniformes. Además, este proceso mejora su digestión, ya que ayuda a disminuir compuestos naturales que pueden causar gases o malestar estomacal.

Otra razón es que el remojo favorece una mejor absorción de agua, lo que hace que las legumbres se cocinen de manera más pareja y con mejor textura. También puede contribuir a eliminar impurezas o residuos que puedan tener después del almacenamiento.
En general, este paso no solo facilita la preparación, sino que también mejora la calidad final del platillo.
cva*