Llega Corea del Sur a Guadalajara

I

En la tarde de ayer, los principales sitios informativos del país, y no sólo los deportivos, destacaron una nota que, incluso en las horas previas al inicio de un Mundial, habría sido anodina: “Llega Corea del Sur a Guadalajara”. Los coreanos, que jugarán dos partidos en esa ciudad, arribaron seguramente con una anticipación logística cuidadosamente calculada. Cien días atrás, sin embargo, este aterrizaje suave no se daba por descontado. Las imágenes de la violencia desatada en las horas posteriores al abatimiento del Mencho se propagaban por todas partes. Justo es decir hoy que fueron las últimas de ese calibre. Guadalajara puede levantar la mano y afirmar que ha sabido dotarse de 100 días de razonable tranquilidad. No es poca cosa que Corea del Sur haya llegado sin desasosiego. La delegación fue recibida por un mariachi. Es noticia.

II

“Calculamos que el jueves vendrán entre 70 mil y 80 mil personas”, me dijo ayer Michel Bauer, responsable del Fan Fest que, con su pantalla de 510 metros cuadrados, deberá funcionar en la plancha del Zócalo de la Ciudad de México del 11 de junio al 19 de julio. Será el Fan Fest más grande de las 16 ciudades sedes. La entrada será gratuita. La presidenta Sheinbaum prometió, además, que el jueves hará acto de presencia. Pero, a seis días del estreno, los maestros de la CNTE lo escrutan como un ejército que estrecha el cerco de un castillo. “Esperamos que estas complicaciones se liberen y podamos, el domingo o el lunes, estar en la normalidad”, concluye Bauer. Esperamos. Anhelamos. Rezamos.