¿Cómo se limpian los romeritos? Trucos caseros para tus recetas

Descubre cómo limpiar los romeritos correctamente para que estén impecables antes de tus recetas favoritas.

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Cómo lavar romeritos

Los romeritos son uno de esos ingredientes emblemáticos de la gastronomía mexicana que guardan tradición, sabor y también —lo admitimos— un pequeño reto: su limpieza. Te compartimos el paso a paso para dejarlos listos para recetas con estos trucos rápidos.

¿Sabías que en nuestro país se consumen más de 350 especies de quelites? Entre ellos, los que se llevan toda la atención son el pápalo, quintonil, verdolaga, epazote y romeritos, de acuerdo con el Gobierno de México.  

Por eso es que antes de saltar a la olla, es esencial dedicar los romeritos un poco de tiempo a dejarlos bien preparados, porque de ello dependerá tanto la textura como el sabor del platillo final. 

Un romerito mal lavado puede traer consigo tierra, residuos o incluso insectos que arruinan la experiencia. Prepararlos correctamente no solo es cuestión de estética o limpieza superficial, sino también de seguridad alimentaria. 

Al crecer cerca del suelo o en zonas donde pueden acumular impurezas, estos quelites necesitan una atención especial antes del guisado. 

Por eso es esencial cubrir todo lo que necesitas saber para limpiar romeritos como un profesional: desde la selección adecuada al comprarlos, pasando por el paso a paso de la limpieza, hasta los consejos para conservarlos antes o después de cocinarlos.

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Cómo limpiar los romeritos. Foto: Canva

¿Cómo escoger los romeritos?

Los romeritos frescos lucen hojas de un verde vibrante, sin amarillentos ni marchitos, y los tallos no deben estar demasiado húmedos o blandos. Evita comprar ejemplares con hongos, exceso de tierra visible o daños visibles, te ahorrará muchos problemas después en el proceso de limpieza.

Una vez en casa, el primer paso consiste en separar las hojas de los tallos gruesos que habitualmente no se usan o tienen textura fibrosa. Jala hacia abajo las hojas dejando el tallo para desecharlo, revisa también ramas que tengan hojas marchitas o dañadas y deséchalas, ya que afectan sabor y apariencia.

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Cómo limpiar los romeritos. Foto: Canva

Guía para limpiar los romeritos

  • Enjuague 

Coloca los romeritos ya separados en un recipiente amplio o colador. Luego enjuágalos bajo agua corriente fría o tibia (según temperatura ambiente) para eliminar polvo o partículas sueltas. Repite 2 o 3 veces hasta que el agua salga prácticamente limpia.

  • Remojo y desinfección

Una vez enjuagados superficialmente, lo recomendable es sumergirlos en un recipiente con agua y añadir sal, desinfectante para frutas/verduras o vinagre blanco. Déjalo actuar de 10‑15 minutos para eliminar residuos adheridos, insectos pequeños o bacterias. 

  • Enjuague final

Después del remojo, vuelve a enjuagar bajo agua limpia para eliminar cualquier rastro de sal o desinfectante. Luego escurre bien o utiliza un paño limpio o toallas de papel para retirar el exceso de agua, ya que la humedad residual puede afectar tanto la cocción como la conservación.

Puedes hacer una cocción breve en agua hirviendo con un poco de sal (8‑10 minutos) para que las hojas pierdan rigidez, antes de usarlas en el guiso.

  • Verificación final

Una vez listos, observa nuevamente los romeritos y deshecha cualquier hoja que resulte opaca, descolorida o con textura extraña. ¡Ya están listos para incorporarse a tu receta favorita! 

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Cómo limpiar los romeritos. Foto: Canva

Errores al momento de lavar los romeritos: 

  • No eliminar tallos gruesos u hojas en mal estado
  • Saltarse el remojo/desinfección y solo confiar en un enjuague superficial
  • Cocinar los romeritos aún con exceso de agua en las hojas, lo que puede diluir el sabor del guiso o generar textura aguada
  • Olvidar escurrir bien antes de cocinarlos, lo cual puede afectar la integración en la receta.

¿Cómo guardar los romeritos ya limpios?

Si no vas a cocinarlos inmediatamente, es importante mantener los romeritos ya limpios en condiciones óptimas. Un consejo eficaz es escurrir bien, secarlos ligeramente con servilletas de papel o paño limpio, luego envolverlos en papel absorbente y guardarlos en una bolsa hermética perforada en el cajón de verduras del refrigerador.

Ya sabes cómo limpiar los romeritos y dejarlos listos para tus recetas, ¿verdad que no es complicado? ¡Son pasos sencillos!