La delincuencia de guayabera y traje típico
El mundo es más complejo de lo que se creía que podría ser, sobre todo cuando se contempla desde una finca cercana a Palenque. El poder es efímero por naturaleza, y las circunstancias cambian conforme pasa el tiempo: el curso de la relación bilateral ha cambiado los ...
El mundo es más complejo de lo que se creía que podría ser, sobre todo cuando se contempla desde una finca cercana a Palenque. El poder es efímero por naturaleza, y las circunstancias cambian conforme pasa el tiempo: el curso de la relación bilateral ha cambiado los abrazos por extradiciones y, quienes hasta hace poco se sentían intocables, hoy saben que se encuentran al alcance del brazo de la justicia.
El obscuro asunto del huachicol fiscal se ha convertido en la prueba fehaciente de que la delincuencia de cuello blanco ha cedido su lugar a la de trajes típicos y guayaberas, que no por ser folclórica ha resultado ser menos dañina. Al contrario, con toda certidumbre: la codicia de quienes han cometido sus trapacerías al amparo de la Cuarta Transformación rebasa, con mucho, la de cualquier administración anterior. Aunque se afirme lo contrario y se justifique con referencias a los gobiernos panistas: lo que en su momento hiciera García Luna –o cualquier otro funcionario del pasado– no justifica, en absoluto, lo que pasó después de 2018. ‘Es que ellos robaron más’ no puede ser, de forma alguna, un argumento válido para quienes celebraron el fin de la corrupción agitando un –hoy ridículo– pañuelo blanco.
La realidad alcanzó al gobierno, y la justicia parece acercarse, por fin, a la delincuencia de guayabera y traje típico. El escándalo que rodea a quien fuera secretario de Gobernación –y posteriormente, candidato presidencial– no es menor: de su resolución dependerá, irremisiblemente, el curso de lo que resta a este gobierno. La Presidenta de la República enfrenta su primera gran crisis, misma que se apresta a convertir en una oportunidad de oro: la mandataria, mientras que hace como que defiende a los implicados, en realidad se dispone a entregar a sus adversarios en bandeja de plata. El poder tiene una sola dueña, y quienes no la han sabido respetar ahora aprenderán a hacerlo. ‘Estaban distraídos’, afirmó tras el desaire de la foto en el Zócalo: en estos momentos, cuando las fotos y filtraciones comienzan a circular, sin duda alguna están prestando atención.
‘Responsabilidad compartida, confianza mutua, respeto a la soberanía y territorialidad’, ha sido la propuesta de la presidenta Sheinbaum a su homólogo estadunidense para la definición del nuevo rumbo de la relación bilateral; ‘cooperación sin subordinación’, de manera constante, la exigencia más fuerte a nuestro vecino. El trato entre iguales tiene un precio, sin embargo, y el México que hoy se dibuja poco tiene que ver con el que se contemplaba hace apenas unos meses: el mundo es más complejo de lo que se creía que podía ser, y bajo las reglas de Trump todas las piezas son descartables. Incluso la del rey, la de su hermano, o las de sus herederos…
La presidenta Sheinbaum llegó a su primer informe de gobierno con 79% de aprobación, seis puntos por arriba de lo que su predecesor tenía en el mismo momento: a pesar de los notorios cambios de fondo, 49% de la población encuestada considera que su gestión ha sido mejor que la del expresidente López Obrador. En los hechos, el exmandatario se ha convertido en una figura sólo simbólica, aunque su discurso no haya perdido vigencia: en tanto se repitan las loas a su gestión, y las decisiones difíciles de gobierno se enmascaren en sus frases célebres y adversarios habituales, la titular del Ejecutivo podrá seguir navegando entre dos aguas según convenga a sus planes.
‘El mejor presidente de la Historia’, se repite al nombrar a López Obrador en actos oficiales: ‘no existe investigación en su contra’, se insiste mientras se difunden las evidencias en contra de quienes antaño fueron rivales de la Presidenta y hoy engrosan las listas de sospechosos del gobierno estadunidense. ‘Cooperación sin subordinación’ ha sido el mantra hasta el día de hoy: de las traiciones, y luchas de poder intestinas, se hablará más adelante.
