“Tan malo el pinto como el colorado”

A pesar de las evidencias de corrupción en el sur del país y de la detención de Hernán Bermúdez, la investigación no siguió hasta los políticos implicados y todos los involucrados con La Barredora, que siguen libres; y ni qué decir del combate a los narcos: nada, silencio.

Esta expresión, común entre los rancheros al hablar de sus caballos, se usa en general al hacer una comparación de las competencias de dos personas, sean dos deportistas, dos artistas, dos pintores, dos trabajadores o dos funcionarios. Uno de los problemas que tiene el gobierno actual es la falta de capacidad de sus funcionarios; muchos son simplemente individuos que simpatizan con Morena, y aunque tengan nula preparación, son ubicados en puestos de importancia y su labor deficiente o sus errores comprueban lo que ofreció el señor que ya se fue: 90 por ciento lealtad, 10 por ciento eficiencia. Ésta es una de las razones por las que México se encuentra como está, en todos los órdenes.

El ahora exfiscal de la República deja pendientes una gran cantidad de temas, algunos de importancia nacional: los fraudes de Segalmex, Conade, Conacyt, la investigación sobre el huachicol, delito que inició desde el sexenio pasado, que nunca fue abordado, aunque las investigaciones de Gertz Manero lograron algunas cosas. Un tema es lo que ocurrió con las evidencias de corrupción en el sur del país, la detención de Hernán Bermúdez, de uno de los responsables de esa corrupción, pero no siguió hasta los políticos implicados: Adán Augusto López sigue tan campante en el Senado, y todos los involucrados con La Barredora siguen libres; y ni qué decir del combate a los narcos, nada, silencio.

El exfiscal es el ejemplo de un individuo oscuro, que ocultó delitos y actos de corrupción del gobierno, y que ahora, por convenir así, es “corrido” vilmente de la Fiscalía General de la República sin que se dé una razón, y se fue con la cola entre las piernas.

Pero si tuvimos problemas con el fiscal que ya se fue, no será muy distinto con la que llega sin haber cumplido los requisitos que por ley se deben cumplir: el Senado debería elegir entre diez candidatos y después de analizar sus capacidades, decidir quién es el mejor calificado; nada de eso sucedió: una vez más, la lamentable “aplanadora” de Morena pasó por alto la ley y ya está Ernestina Godoy en la Fiscalía General de la República.

Los antecedentes de Ernestina Godoy, cuando fue fiscal en el gobierno de la Ciudad de México, son también cuestionables: ella ocultó lo ocurrido en la tragedia del Rébsamen, ella ocultó también lo ocurrido en la tragedia de la Línea 12 del Metro; hasta la fecha no hay ni detenidos ni juicios para los responsables.

Dentro de sus responsabilidades estará dar seguimiento a las investigaciones y detenciones de personas y funcionarios vinculados a los casos del huachicol fiscal; con La Barredora; el caso de Raúl Rocha; avances del Rancho Izaguirre, entre otros. Es lógico pensar que el ocultamiento de los delitos que merecen juicio y cárcel seguirá sin que nadie pueda hacer nada, en especial porque los mayores delincuentes –Adán Augusto López y secuaces– están protegidos por órdenes de La Chingada.

Sin embargo, Ernestina Godoy tiene buena relación con Omar Harfuch, lo que puede ser de utilidad para encontrar más delincuentes y llevarlos a juicio.

Porque, tristemente, la importantísima función de procurar la justicia es algo que no le importa a muchos intereses, el jaloneo interno para ocultar la corrupción en todos los niveles seguirá como hasta ahora sin que logre brillar la verdad; la farsa de las conferencias continuará sin convencer ni a los seguidores.

Tan malo el pinto como el colorado, así estamos y estaremos hasta que el hartazgo nos lleve a demandar el cambio radical en todo el gobierno. Tenemos la razón y sabremos superar estos tristes acontecimientos.

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