Ortotanasia
MITO La ortotanasia no es un mito, es una dignísima realidad. Escribo estas líneas para reconocer la decisión que tuvo don Mauricio Fernández Garza, alcalde de San Pedro Garza García, de suspender los tratamientos que estaba recibiendo para tratar el cáncer que ...
MITO
La ortotanasia no es un mito, es una dignísima realidad.
Escribo estas líneas para reconocer la decisión que tuvo don Mauricio Fernández Garza, alcalde de San Pedro Garza García, de suspender los tratamientos que estaba recibiendo para tratar el cáncer que padecía, y hacer pública su decisión; durante una conferencia de prensa explicó que ya no podía caminar, dependía de un tanque de oxígeno y había decidido suspender los tratamientos médicos.
CONSECUENCIA
La noticia de que un importante funcionario, aquejado por una grave enfermedad, haya señalado públicamente que ya no recibiría más tratamiento, y que días más tarde haya fallecido, permite celebrar la decisión personal y única de una persona que renuncia al tratamiento para permitir que la enfermedad siga su curso hasta el final.
Y esta noticia es buena, porque permite reflexionar hasta dónde tenemos que someternos a tratamientos cuando éstos ya prácticamente no tienen resultados.
REALIDAD
Los avances de la ciencia han permitido logros antes inimaginables en la lucha contra las enfermedades, y uno de los objetivos del médico será siempre ofrecer el mejor tratamiento, lo que ha redundado en millones de vidas salvadas que de otra manera se habrían perdido.
Pero, en aras de la ciencia, hay facultativos que insisten en administrar más y más medicamentos sin tener en cuenta la opinión del paciente; ese llamado encarnizamiento terapéutico puede llegar a extremos indeseables.
La Ciudad de México fue la primera entidad de la nación en aprobar la Ley de Voluntad Anticipada en enero de 2008. La Ley de Voluntad Anticipada permite a enfermos terminales decidir si continúan o no con tratamientos que prolonguen su vida.
Esta ley ha sido aprobada en 15 estados de la República, en los cuales más de 11 mil personas han firmado el documento desde la fecha en que se estableció.
La ortotanasia se considera la vía más humana y respetuosa, y consiste en permitir que la enfermedad siga su curso natural, evitando tratamientos innecesarios, pero asegurando cuidados paliativos para aliviar dolor y sufrimiento. No busca adelantar la muerte, tampoco prolongarla artificialmente. Se centra en la dignidad, el acompañamiento y el confort del paciente.
Esto quiere decir que, como seres humanos libres, podemos buscar el alivio de nuestros padecimientos, acudir a los mejores médicos, recibir las mejores terapias, incluso las más avanzadas, pero siempre tendremos la posibilidad de decidir hasta cuándo seguir, o bien suspender los tratamientos y permitir que la enfermedad siga su curso.
La valentía y la dignidad del alcalde Fernández Garza hacen ver que debemos aquilatar adecuadamente nuestros valores, porque todos amamos la vida y deseamos vivir con nuestra familia y amigos tantos años como sea posible, ayudados por los avances científicos, pero puede llegar un momento en que se tenga que reconocer que suspender los tratamientos puede ser la solución.
Esto nos lleva a valorar cada día de nuestra vida, cada momento, cada alegría, y tratar de vivir plenamente todos los días; y cuando ya no haya remedio y los tratamientos sean inútiles, la Ley de Voluntad Anticipada nos permitirá terminar la existencia tranquila y plácidamente.
Honor a don Mauricio, que viva la ciencia y que viva la Ley de Voluntad Anticipada.
