Ortotanasia, no estamos solos
MITO Cuando apareció mi artículo la semana pasada, recibí varios comentarios que me hacen saber que al pensar en la muerte digna no estamos solos. CONSECUENCIA Pensar y actuar en relación con la ortotanasia representa un avance significativo en la búsqueda incesante ...
MITO
Cuando apareció mi artículo la semana pasada, recibí varios comentarios que me hacen saber que al pensar en la muerte digna no estamos solos.
CONSECUENCIA
Pensar y actuar en relación con la ortotanasia representa un avance significativo en la búsqueda incesante por la mejor terminación de nuestra vida en el planeta.
REALIDAD
Es indudable que en todas las épocas, en todas las culturas, en todas las religiones se aborde el tema de la muerte, y que, según diversas creencias, se busque responder a esos interrogantes eternos: ¿tenemos derecho a morir con dignidad?, ¿quién decide el momento de nuestra muerte?, ¿el médico, la familia, el sacerdote, el gobierno?
Venturosamente, a pesar de las diversas opiniones al respecto, cada vez se hace más urgente la necesidad de hablar claramente, de entender en toda su dimensión el valor de la vida y el valor de la muerte.
Y por eso fue muy satisfactorio saber que en la más alta tribuna de la nación hay quien se preocupa por este tema, ya que si bien es cierto que se aprobó la Ley de Voluntad Anticipada, sólo en unos cuantos estados ha sido ratificada. Y por eso, la diputada Olga Sánchez Cordero Dávila presentó el pasado septiembre una iniciativa sobre la ortotanasia, que pretende lograr que en todos los estados del país esta ley sea abordada y aceptada.
Porque la realidad, como señalé la semana pasada, es que alrededor de la muerte hay muchas opiniones, muchos conceptos más o menos válidos, incluso muchas leyes en uno u otro sentido, pero es necesario que, de una vez por todas, se otorgue la dignidad que merece el proceso del morir.
“La muerte es un castigo para algunos, para otros un regalo y para muchos un favor”, señaló la diputada Sánchez Cordero en su presentación, aludiendo a Séneca, y abordó ampliamente el tema, que representa “una iniciativa de gran importancia, para brindarle a la gente la oportunidad de salvaguardar su dignidad, al tener el derecho a optar por una buena muerte, cuando su condición clínica implique una expectativa de vida de meses, que plantea inevitablemente altas probabilidades de que trayecto al final de su existencia sea innecesariamente doloroso”.
¿Qué es la ortotanasia? Es un término que en algunos marcos normativos se ha usado para distinguirse de la eutanasia. La diferencia entre ambos conceptos es que en la ortotanasia se acepta un trayecto natural y con menos dolor de lo aceptado, mientras que eutanasia implica adelantar los tiempos de lo inevitable.
Cuando un individuo se acoge a la Ley de Voluntad Anticipada, y elije, en pleno uso de sus facultades, dejar de recibir más tratamientos, está ejerciendo uno de los derechos fundamentales: el derecho a morir con dignidad. Porque todos deseamos vivir plenamente, y al llegar el momento deseamos morir dignamente.
Bien por los defensores de la vida plena, bien por los defensores de la muerte digna.
