“Los problemas de salud mental no me afectan”

A los mexicanos no nos interesa la salud...

  • MITO

“Los problemas de salud mental no me afectan”. Aquí he señalado que a los mexicanos no nos interesa la salud sino cuando algo nos duele, porque no tenemos educación de prevención; en relación con la salud mental, ese tema casi no se menciona porque la mayor parte de las personas no piensa en las consecuencias, buenas o malas, derivadas de su salud mental.

Al igual que cuando preguntamos sobre la salud y 80% de los encuestados señaló que sí tenía buena salud, al preguntar sobre la salud mental, las respuestas son variadas: “¿Salud mental, para qué?”, “yo soy dueño de mi vida, conozco mi salud mental, así nací, medio peleonero, pero me va bien”, y otras respuestas semejantes; sólo algunos, en especial los viejos, aceptan que su salud mental se ha deteriorado.

  • CONSECUENCIA

Negar los problemas de salud mental no es una solución, como lo es negar la obesidad, la diabetes o la hipertensión arterial; se sabe que uno de cada cinco individuos tiene problemas de salud mental en todo el mundo, uno de cada 8 o 10 jóvenes ha experimentado depresión y 3 a 4% de la población puede tener una enfermedad mental grave, esquizofrenia, trastorno bipolar o depresión grave. En los viejos, los trastornos como ansiedad, depresión y agresividad aumentaron notablemente; aproximadamente 14% de los adultos de 60 años o más viven con un trastorno mental, y otra de las consecuencias fue la aparición de más casos de suicidio.

  • REALIDAD

La realidad es que todos los seres humanos podemos tener problemas de salud mental, pero debemos analizarnos y evaluar objetivamente qué pasa en nuestra mente y cuáles son las consecuencias de la ansiedad, el miedo o la depresión, ya que podemos tener trastornos del comportamiento diario, ausencias o déficit de atención o confrontación con los semejantes, trastornos de la alimentación, anorexia o bulimia o, incluso, se pueden presentar abusos de alcohol o de sustancias tóxicas.

Ante este panorama, no es aquí el momento de pontificar o redactar un curso de psicología para entender lo que es la salud mental, pero es preciso que tú, estimado lector, te des cuenta de que vivimos en una época y una situación nunca antes imaginadas en el mundo, y nadie sino tú eres el responsable de analizar, objetiva y honestamente, cómo está tu salud mental.

De entrada, ¿tu salud mental afecta tu salud física?, ¿tienes insomnio?, ¿duermes muchas horas y no quieres levantarte?, ¿comes de más o de menos?, ¿fumas?, ¿consumes alcohol en exceso?, ¿te drogas?; éstas simples preguntas pueden ayudarte a saber cómo estás.

Después: ¿estás deprimido?, ¿ansioso, temeroso?, ¿sientes que no hay salida?, ¿has tenido conflictos con tus seres queridos, amigos o compañeros?

No se vale que, por las razones que sean, sufras las consecuencias de una mala salud mental, porque hay psicólogos, psiquiatras, consejeros, ministros religiosos, etcétera, que pueden ayudarte; no olvides que el mejor psiquiatra es alguien que está cerca de ti, tus padres, tu compañero o compañera, un amigo, etcétera, con quien puedas tener confianza y hablar abiertamente.

Frente a lo que vemos en México y en todo el mundo: inseguridad, violencia, guerras, muertes, nos enfrentamos a una nueva era, una “nueva normalidad” que ni es nueva ni será normalidad, pero tenemos que estar sanos, física y mentalmente, para seguir adelante.

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