“Estoy gordo porque tengo tiroides”

MITO“Si estoy gordo es porque tengo tiroides”. Esta frase, que escuché varias veces en mi consulta, tiene dos errores: quien dice que “tiene tiroides” lo afirma como si la glándula tiroidea no estuviera presente en todos los seres humanos, pero, al decir ...

Rafael Álvarez Cordero

Rafael Álvarez Cordero

Viejo, mi querido viejo

  • MITO

“Si estoy gordo es porque tengo tiroides”. Esta frase, que escuché varias veces en mi consulta, tiene dos errores: quien dice que “tiene tiroides” lo afirma como si la glándula tiroidea no estuviera presente en todos los seres humanos, pero, al decir “tengo tiroides”, pretenden acusar a la glándula tiroidea de su obesidad.

  • CONSECUENCIA

Muchos individuos que sufren un gran aumento de peso y sus consecuencias, y en particular mujeres que sufren sobrepeso, señalan un problema tiroideo como causa de su obesidad, cuando en realidad un análisis sereno de su estilo de vida puede explicar los kilos de más.

  • REALIDAD

La tiroides es una glándula situada en el cuello que produce y almacena las hormonas tiroideas. Éstas, llamadas tiroxina y triyodotironina, se encargan de controlar procesos fundamentales como el metabolismo, el desarrollo celular, el correcto funcionamiento del sistema nervioso, la temperatura corporal, el estado de ánimo, etcétera.

El hipotiroidismo es una disfunción de la tiroides que produce un descenso en la actividad de la glándula y, en consecuencia, una insuficiente producción de las hormonas tiroideas. Los síntomas más comunes son el aumento de peso (por la ralentización de la función metabólica), fatiga y debilidad, piel seca y escamosa, depresión, etcétera; el hipotiroidismo puede provocar también que el cabello se vuelva débil, quebradizo y se caiga.

El aumento de peso es sólo una de las manifestaciones del hipotiroidismo, pero la deficiencia de la hormona tiroides puede ocasionar otras condiciones patológicas: estados depresivos, cansancio y debilidad, mayor sensibilidad al frío, sequedad de la piel y el pelo, que puede desembocar en la caída del mismo, así como bajos niveles de hierro y edemas en la cara o en otras partes del cuerpo. En aras de la verdad y para evitar el uso indiscriminado de tiroides, la persona que sufre sobrepeso puede hacerse análisis de laboratorio para conocer el estado de su glándula tiroides y obrar en consecuencia. Es posible que la adición de pequeñas dosis de hormona tiroidea sea suficiente si se hace junto con un programa educativo de alimentación, ejercicio físico y reposo.

El uso indiscriminado de medicamentos y suplementos no sirve para mejorar la salud o para prevenir enfermedades; platica con tu médico o consejero nutricional para saber exactamente qué necesitas para tener una vida sana y feliz..

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