“El Chocolate Bienestar tiene poca azúcar”
MITO “El Chocolate Bienestar tiene poca azúcar”. Éste es un mito, porque nadie puede decir que hay “poca azúcar” en un producto; es una desafortunada afirmación de la señora Presidenta cuando, en una mañanera, le preguntaron por qué anunciaba Chocolate ...

Rafael Álvarez Cordero
Viejo, mi querido viejo
MITO
“El Chocolate Bienestar tiene poca azúcar”.
Éste es un mito, porque nadie puede decir que hay “poca azúcar” en un producto; es una desafortunada afirmación de la señora Presidenta cuando, en una mañanera, le preguntaron por qué anunciaba Chocolate Bienestar si tiene sellos de Exceso de azúcares, Exceso de grasas y Exceso de calorías.
CONSECUENCIA
Con una sola frase, la señora Presidenta borró todo lo que se ha hecho para evitar la obesidad en México. Los sellos de advertencia que usted ve en muchos alimentos fueron diseñados para desalentar su uso y consumo, de modo que, si los mexicanos hacen caso de la afirmación de la señora Presidenta, esos sellos carecerán de valor.
REALIDAD
Aquí lo he dicho, lo he afirmado en sesiones médicas y de información y en artículos médicos que he publicado (Rev Fac Med Mex 2015, Feb), lo que se necesita para enfrentar la obesidad nacional y mundial es educación, educación y más educación.
Los esfuerzos de algunos científicos (algunos de buena fe, otros, con intenciones ocultas) de usar sellos negros en los envases de alimentos y bebidas se han ensayado en todo el mundo y no funcionan, y diversas evaluaciones sobre su utilidad han mostrado resultados negativos (Evaluaciones sobre la Ley de Etiquetado de Alimentos en Chile; www.lyd.org, 7 dic. 2018).
En México, la obesidad sigue adelante, el problema principal es la falta de información y la falta de educación para la salud de los mexicanos, que, independientemente de su condición social, comen lo que se les antoja, sin saber si es saludable o no, si va a aumentar la obesidad o causar otro problema.
Se ha decretado que en las escuelas no se venderán artículos clasificados como chatarrra (palabra desagradable, porque “chatarra” es basura, y un alimento, por rico en calorías que sea, no es “basura”, ayuda a la salud) posiblemente haga que muchas escuelas dejen de vender estos productos, pero no logrará que en la esquina o en otros lados se sigan vendiendo.
Lo que afirmó la señora Presidenta sugiere que hay dos medidas de la balanza, la estricta, para los alimentos en general, y la “especial”, para lo que produce un hijo del señor que ya no está; no se puede ni se debe mezclar la salud con la política, ya lo vimos con el covid, las vacunas y los medicamentos en el sexenio pasado.
Usted, estimado lector, haga un recuento de lo que come, cuánto come y evalúe si tiene o no obesidad, usted es el mejor árbitro de su salud. Y, si quiere tener orientación, acuda con un médico o un nutriólogo o pregunte a: quierosabersalud.com.mx y podrá tener una orientación adecuada para alimentarse bien, tener salud y vivir feliz.
Educación, educación, educación, nunca me cansaré de repetirlo, educación en la casa, en la escuela, en la calle, en todos lados.