Comenzamos de nuevo

No es necesario que hagas dietas locas para bajar de peso, come bien y te irá bien.

Rafael Álvarez Cordero

Rafael Álvarez Cordero

Viejo mi querido viejo

Mi querido viejo: ya estamos en 2026, algo que como viejos merece una celebración, por muchos motivos, sobre todo porque estamos aquí para disfrutar la vida, para ser felices todas las mañanas, para convivir con los seres queridos, el compañero o la compañera de toda la vida, los hijos, los nietos y demás.

Seguramente en estos días has disfrutado las reuniones, comidas o cenas sabrosas, los buenos vinos saboreados con sobriedad, y has hecho propósitos de que en el año se repitan.

Y en lo personal, querido viejo, ¿qué tienes en tu memoria como importante que sucedió en el año que se fue?, ¿el reencuentro con un amigo de la infancia?, ¿la noticia de la partida de otro amigo que conociste muy bien?, ¿ese viaje a la playa que esperaste por mucho tiempo?, ¿un reconocimiento por la labor que has realizado por muchos años?, ¿la adquisición de una ropa que querías desde hace tiempo, un nuevo instrumento que quieres aprender a tocar, un libro que estabas esperando y no llegaba?; todos tenemos en la mente esos recuerdos, gratos con sólo nombrarlos, y si son redondeados con las fotografías o los videos que ahora se pueden hacer con un teléfono, pues será más el placer.

Pero inicia el año, querido viejo, y aunque los médicos nos digan que no hagamos proyectos para este año porque estamos ya viejos, vale la pena que pienses qué quieres hacer en 2026; estamos vivos y estamos aquí, piensa, imagina y escribe lo que quieres hacer en este año; mi padre me dijo un día: “Es bueno que hagas castillos en el aire, sólo que después debes ponerles los cimientos y triunfarás”, y no lo olvido nunca. De entrada, tú y yo lo sabemos, cuidar nuestra salud con esos cuatro elementos que tú conoces bien: buena alimentación, buen ejercicio, buen descanso y buenas relaciones humanas con todos los que te rodean.

Es cierto que por las fechas de diciembre posiblemente subiste de peso, eso se tiene que remediar con una buena alimentación que corrija los “atracones” de las Posadas y Navidad; no es necesario que hagas dietas locas para bajar de peso, come bien y te irá bien. No pienses que vas a comerte el gimnasio, o que vas a correr 10 kilómetros, mejor haz ejercicio moderado todos los días, para que tus músculos y tus huesos se fortalezcan; no hagas caso de anuncios de polvos o tabletas para convertirte en Charles Atlas.

Y en el reposo no olvides que tanto los celulares como la televisión deberán apagarse a tiempo para que no te desveles; los viejos queridos que se quedan hasta las tres de la mañana frente a la televisión despiertan distraídos y melancólicos. Lo más importante en estas nuestras edades: debemos cuidar las relaciones con la familia, los vecinos, los amigos y todos los hombres y mujeres con los que tienes contacto. No olvides a tus viejos, si todavía viven, llámalos o visítalos con frecuencia.

Comenzamos el año con el optimismo que hemos tenido siempre, con la sonrisa en los labios cada mañana, con frases amables en todo momento, alejados de los “gruñones” y los “pesimistas” que amargan el día.

Feliz 2026, que cada día salga el sol en tu corazón.