2020, lo que hay y lo que falta

Lo que falta es la percepción de urgencia que deben tener los partidos políticos, aniquilados en el 2019 y carentes hasta el momento de un plan, proyecto o estrategia para enfrentar a Morena y proponer un cambio saludable para el país

Rafael Álvarez Cordero

Rafael Álvarez Cordero

Viejo, mi querido viejo

LO QUE HAY

Comienza el 2020 con incertidumbre, temores y esperanzas, vivimos un 2019 atípico, podríamos decir insólito porque el país se dividió por la prédica cotidiana que surge en Palacio Nacional y fomenta el odio entre los mexicanos “buenos” y todos los demás, que merecen la condenación eterna.

De entrada, es la primera vez que un líder escribe su historia y la etiqueta como la Cuarta Transformación, se ubica como su creador y escribe el epílogo antes de escribir el texto; yo no imagino a Hidalgo, Juárez o Madero diciendo: “voy a hacer esta transformación por el bien de México”, en realidad, aún no hay nada, en 12 meses presenciamos no una transformación, sino el surgimiento de un suerte de dictadura que no quiere decir su nombre porque aborrece las instituciones, controla férreamente a los poderes Legislativo y Judicial, acosa y lastima a los organismos independientes, desmantela programas y proyectos exitosos, recorta los fondos para la ciencia, la cultura, el arte, el turismo y el deporte y reproduce los vicios de otras administraciones: violaciones a la Constitución, adjudicaciones directas desde las pipas de gasolina hasta los contratos del Tren Maya; nepotismo en decenas de casos de funcionarios de alto y mediano nivel, combate “selectivo” a la corrupción, que juzga y condena a unos y perdona a los suyos, como Manuel Bartlett, Carlos Romero Deschamps, Napoleón Gómez Urrutia y demás.

Lo que vemos es la función de un solo hombre, no existe un Gabinete, salvo Marcelo Ebrard, que suple al Presidente porque él aborrece las relaciones internacionales, los demás no dicen ni pío y ni se atreven, porque tal vez reciban un regaño; algunos de los miembros del gabinete, usted los conoce, estimado lector, dan pena ajena si no fuera por las consecuencias que tienen y tendrán sus aberrantes declaraciones y decisiones.

Lo que vemos es una enorme falla en economía y en seguridad; el señor Presidente es alérgico al progreso y de seguro reprobó en economía, pero ya firmó el T-MEC, que confirma la bondad del libre comercio, se reunió con Carlos Slim porque el agua le llegó al cuello en Pemex, y se reúne con concamines y coparmexes porque sin su participación el país no crecerá. Es preciso decir que la labor del secretario de Economía ha sido por demás precisa y exitosa.

Y en seguridad, ignoramos qué sucede cada madrugada en el Consejo de Seguridad, quién manda, qué planes tienen, qué papel tendrán las policías locales y municipales, cómo se adiestrarán, cómo van a interactuar con la Guardia Nacional, etcétera, estamos en ayunas mientras que en el 2019 hubo 36 mil 685 homicidios, miles de desapariciones, secuestros, asaltos y robos, en tanto que el señor Presidente repite su mantra: “Abrazos y no balazos”, para exorcizar y convertir a los asesinos en blancas palomas.

Esto es lo que hay, esto es lo que dejó el 2019, con un capítulo especial que afecta a todo el que quiera denunciar lo que ocurre y a toda organización que se atreva a contradecir al señor Presidente; comentaristas, articulistas, editorialistas, ensayistas, analistas, filósofos, escritores, periodistas escuchamos una y otra vez las invectivas, las críticas, mentiras y calumnias lanzadas en el Salón Tesorería, lo que daña a la libertad de prensa y afecta a la democracia.

LO QUE FALTA

Lo que falta es la percepción de la situación real de nuestro país; millones de mexicanos viven al día, trabajan en el campo, oficinas, talleres, fábricas, comercios y demás y no tienen tiempo de valorar lo que ocurre; lo que falta, estimado lector, es que nos demos cuenta que el país es nuestro, que no sirve que nos quejemos, mandemos memes estúpidos o insultantes, y que a nosotros nos toca ser parte del cambio que necesita el país.

Lo que falta es la percepción de urgencia que deben tener los partidos políticos, aniquilados en el 2019 y carentes hasta el momento de un plan, proyecto o estrategia para enfrentar a Morena y proponer un cambio saludable para el país.

Lo que falta es que, entre las mentes lúcidas que existen en el país surja una persona o un grupo de ciudadanos que puedan y sepan aglutinar el descontento y la incertidumbre y generen un movimiento que tenga resultados positivos en este año y sobre todo en el próximo.

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