Razones para continuar con la Cuarta Transformación

Por Eduardo Ramírez* Hace ya casi cuatro años, México vive una transformación profunda, luego de la segunda alternancia dentro del sistema democrático en la política mexicana reciente. La Cuarta Transformación propone un cambio en la sociedad mexicana con medidas ...

Por Eduardo Ramírez*

Hace ya casi cuatro años, México vive una transformación profunda, luego de la segunda alternancia dentro del sistema democrático en la política mexicana reciente. 

 La Cuarta Transformación propone un cambio en la sociedad mexicana con medidas concretas y duraderas a favor de los intereses del pueblo. Esta nueva forma de gobernar ha permeado todos los sectores de la sociedad. Como nunca antes, existe una serie de programas sociales, entre ellos vemos la pensión universal para los adultos mayores, el apoyo a personas con discapacidad hasta la edad de 65 años, la entrega de becas a estudiantes de familias pobres, así como la atención médica y los medicamentos gratuitos. 

Todos estos programas se encuentran garantizados desde la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, reformas en materia de bienestar que, desde la presidencia de la Comisión de Puntos Constitucionales, impulsamos para su aprobación. 

De acuerdo con datos oficiales, el 70% de los hogares de México está inscrito en, cuando menos, un programa de bienestar. 

 Por otra parte, en materia económica, México tiene ya un récord histórico en remesas y en inversión extranjera, la estabilidad del peso, a diferencia de las devaluaciones de gobiernos de años pasados, y significativas reservas del Banco de México, tal es el caso que, para el año 2021, el saldo de las reservas internacionales fue de 202 mil 399.2 millones de dólares, siendo ésta la primera ocasión en la que cierran por encima de los 200 mil millones de dólares. 

 La Cuarta Transformación tiene la firme consigna de recuperar el papel del Estado en la rectoría de sectores clave de la economía, como lo son el petróleo y la electricidad. Recordemos que hubo gobiernos que vendieron los recursos de la nación a intereses privados y extranjeros a través de contratos y arreglos nocivos a cambio de sobornos y privilegios económicos. 

 Tal y como Adolfo López Mateos lo pronunciara, la Constitución es muy clara: los recursos energéticos y los yacimientos petroleros son, a perpetuidad, propiedad única y exclusiva del pueblo mexicano. El resto de las especulaciones al respecto son traición a la patria. Industrializar el país no implica una subasta pública de nuestros recursos naturales ni la entrega indiscriminada del patrimonio de la patria. 

 Por ello, es importante recuperar la soberanía energética y, sobre todo, lograr la generación de nuestro propio combustible. El petróleo es un recurso no renovable y que en México ha sido de gran utilidad, sin embargo, hay que apostarle a las energías limpias para buscar la reducción del efecto invernadero y proteger nuestro planeta. 

La transformación de un pueblo necesita de todos los actores sociales y de un gobierno en donde el Estado provea equidad a la ciudadanía al satisfacer las necesidades básicas, promover la igualdad de oportunidades y la distribución equitativa de la riqueza, logrando así un Estado de bienestar. 

 *Senador de la República 

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