El huevo y la gallina

La relación entre el huevo y la gallina fue la metáfora que Kailash Satyarthi fundador de la Marcha Global Contra el Trabajo Infantil https://www.globalmarch.org/ usó para explicar la relación entre trabajo infantil y pobreza. Él fue el principal orador del IV ...

La relación entre el huevo y la gallina fue la metáfora que Kailash Satyarthi —fundador de la Marcha Global Contra el Trabajo Infantil (https://www.globalmarch.org/)— usó para explicar la relación entre trabajo infantil y pobreza. Él fue el principal orador del IV Encuentro Internacional contra el Trabajo Infantil, celebrado recientemente en México.

Es una relación perversa que se refuerza mutuamente y hace más difícil de resolver los factores que la integran. Sin embargo, dado que siempre tenemos que tomar alguna decisión cuando queremos resolver problemas, Satyarthi sugiere atacar las causas del trabajo infantil, uno de los mecanismos más injustos de explotación que existen en la actualidad. La gravedad del problema que enfrentamos se entiende mejor al considerar que México ha sido incapaz de ratificar algunos de los instrumentos de derecho internacional: ¡desde 1921! El Convenio 10 de la Organización Internacional del Trabajo sobre el trabajo infantil agrícola. Tampoco, ¡desde 1973! el Convenio 138 sobre la edad mínima de admisión al empleo, ni el Convenio 189, de 2011, sobre las personas que realizan trabajos domésticos.

Ratificar un convenio o aprobar leyes no resuelve los problemas de niños y adolescentes obligados a trabajar, pero es un paso. Lo malo es que al constatar que la transición o alternancia de 2000 no hizo posible ratificar dichos convenios, se muestra la poca calidad de nuestras instituciones.

Testimonia además, que la solución de los problemas clave del país no se puede dejar sólo en manos de los políticos. Ellos están demasiado ocupados en resolver sus propios problemas y, mientras no exista suficiente presión social para que actúen, las cosas seguirán como están.

Presionar y denunciar es la ruta que Kailash Satyarthi ha seguido en India y otros países donde la Marcha Global actúa para abolir el trabajo infantil y la explotación que conlleva. No es que renuncie a la política. Al contrario, reconoce la importancia de lograr reformas estructurales, pero comprende que éstas sólo tendrán sentido si existen organizaciones civiles sólidas que, además de lograr la aprobación de las reformas, vigilen para que las autoridades apliquen las leyes y los castigos contenidos en ellas.

Satyarthi señala que aunque hay más niños en escuelas, también hay pocas oportunidades de empleo, por lo que una baja calidad en la educación, casi obliga a que los jóvenes abandonen la escuela en busca de trabajo para sobrevivir. Por eso, el mayor reto es mejorar el sistema educativo para que los jóvenes obtengan empleo y desarrollo de habilidades, pues la educación es la clave para prosperidad y crecimiento en el mundo moderno, ayuda a consolidar la democracia, a construir mejores gobiernos y a tener menos corrupción, así como más transparencia.

Y no faltan razones. En México, según cifras de la doctora Sylvia Schmelkes, en el encuentro citado (las ponencias se pueden consultar en https://www.redcontraeltrabajoinfantil.com/page/iv-encuentro), existen cerca de 500 mil niños jornaleros agrícolas, que por los viajes que hacen sus padres, cuando asisten a la escuela sólo completan el primero o segundo grados de primaria.

Sin leyes que protejan a los niños ni gobiernos que actúen en serio y sin acciones continuas de la sociedad civil, seguiremos permitiendo un perverso círculo de injusticia y desigualdad: llegado el tiempo, estos pequeños explotados formarán sus propias familias y reproducirán el mismo modelo de pobreza en que han vivido siempre.

                *Analista

                manuelggranados@gmail.com

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