Qué es una mujer
Muchas mujeres se sienten incómodas, inseguras o víctimas de una injusticia con la presencia en sus espacios y ámbitos de personas que, aun reconocidas como mujeres por lo que se ha denominado identidad de género, no lo son biológicamente. Advierten que esas mujeres trans no dejan de ser hombres, ya que se puede tener un certificado y aun cambiar de apariencia física, pero no de sexo
La Corte Suprema de Reino Unido resolvió por unanimidad que la definición de mujer debe basarse en el sexo biológico. En esa definición, por tanto, no caben quienes, con sexo biológico masculino, se sienten con identidad de género femenino o incluso cuentan con un certificado en el cual se les reconoce como mujeres.
El veredicto pone fin a la batalla judicial del grupo For Women Scotland (FWS, Por las Mujeres Escocia), que recurrió a la Ley de Representación de Género de 2018, impulsada por el gobierno de Edimburgo y aprobada por el Parlamento autónomo, aunque fue una enmienda del Partido Laborista escocés la que amplió a todas las personas que se consideran mujeres, tuvieran o no un certificado de género, el alcance de la ley.
Para financiar ese litigio, FWS recaudó 270,000 euros, de los cuales J.K. Rowling, la autora de la saga de Harry Potter, aportó más de 80,000. La creadora del niño mago ha defendido que las mujeres trans no deben ser completamente equiparadas a las mujeres biológicas para evitar su acceso a espacios y ámbitos reservados a éstas, como vestuarios, prisiones, baños y competencias deportivas.
Muchas mujeres se sienten incómodas, inseguras o víctimas de una injusticia con la presencia en tales espacios y ámbitos de personas que, aun reconocidas como mujeres por lo que se ha denominado identidad de género, no lo son biológicamente. Advierten que esas mujeres trans no dejan de ser hombres, ya que se puede tener un certificado y aun cambiar de apariencia física, pero no cambiar de sexo: el sexo, masculino o femenino, se lleva inscrito en cada una de las células de un individuo. Véase al respecto el magnífico libro de Laura Lecuona Cuando lo trans no es transgresor. Mentiras y peligros de la identidad de género (Deusto, Barcelona).
Ese reparo tiene sus motivos. En su cuenta de X, J.K. Rowling recuerda los casos de Isla Bryson, que transicionó a mujer poco antes de su condena por la violación de dos mujeres, y de la trans Katie Dolatowski, a quien se internó en una prisión de mujeres después de que agredió sexualmente a una niña de diez años.
Hay varios casos en que una mujer trans ha actuado como varón depredador sexual. Por ejemplo, el 22 de agosto de 2022 se admitió a Shane Jacob Green, reincidente a quien ya se había condenado por agresión sexual, en un refugio para mujeres de Parry Sound, Ontario, para lo cual bastó que se declarara mujer, y sólo dos días después cometió una violación. La organización feminista estadounidense Women’s Liberation Front (Frente de Liberación de la Mujer, WoLF) informa que cientos de hombres, asumiéndose de género femenino, han conseguido el traslado a cárceles de mujeres, lo que se ha traducido en actos de intimidación, acoso sexual y agresiones físicas y sexuales contra las internas.
Las transmujeres argumentan que no están a salvo en los vestuarios, prisiones y baños de hombres, razón por la que debe permitírseles usar los espacios de mujeres. Pero recuérdese que se reconoce la identidad femenina a un hombre tan sólo con que diga que se siente de género femenino. Así, ¿cualquier hombre que asegure sentirse mujer —lo cual puede ser cierto o falso— debería tener acceso a los espacios femeninos? ¿No es un avance civilizatorio y una conquista del feminismo que hombres y mujeres, no sólo por motivos de seguridad sino también de comodidad, tengan espacios separados? Si las transmujeres no están cómodas en los vestuarios, prisiones y baños de hombres, creo que la solución razonable no es admitirlos en los espacios femeninos, sino instalarles sus propios espacios. Así, tutti contenti.
En el ámbito deportivo, deportistas varones mediocres, sosteniendo que su identidad de género es femenina, han sido aceptados en las categorías femeniles con obvias desventajas para las mujeres porque los hombres tienen mayor masa muscular y son más fuertes y veloces que ellas. ¿Se imaginan qué sucedería si el Canelo Álvarez asegurara que ha descubierto que su identidad de género es femenina y, en consecuencia, peleara contra mujeres?
Las personas trans merecen ser sujetos de los mismos derechos, las mismas consideraciones y miramientos, el mismo respeto que el resto de los individuos. Pero los derechos de unas y otras personas deben conciliarse. El indispensable reconocimiento de los derechos de las y los trans no debe darse en detrimento de los derechos que han conquistado las mujeres.
