Esos títulos en español

Con frecuencia me preguntan, ¿quién pone los títulos en español a las películas? En la mayoría de los casos es el distribuidor que la ubica en el mercado local. Cuando se inicia un proyecto cinematográfico, el título es uno de los aspectos más cuidados por los ...

Con frecuencia me preguntan, ¿quién pone los títulos en español a las películas? En la mayoría de los casos es el distribuidor que la ubica en el mercado local.

Cuando se inicia un proyecto cinematográfico, el título es uno de los aspectos más cuidados por los autores y los productores. Un ejemplo muy cercano es la película mexicana Un padre no tan padre, que originalmente se trabajó como El Patriarca y después cambió al título con el que en estos días se presenta en los cines. Es mucho más apropiado el cambio, ya que, además, mantiene una coherencia con las expectativas que puede generar en el público que sabe que va a ver una historia en tono de comedia.

En cuanto a las traducciones, sin duda, es una cuestión cultural, pero, sobre todo, de mercadotecnia, la que empuja a los distribuidores en cada país a adjudicar un “traslado”, que no traducción, de un título en otra lengua para el mercado de cada país o región. A veces es imposible conservar un título, pues no implicaría ningún tipo de interés o atractivo para los espectadores, a los que, en ocasiones, no les dice nada el original. Es comprensible, pero el más reciente, Florence: La mejor peor de todas (original Florence Foster Jenkins), de plano me animó a hablar del tema. ¿Por qué no aprovechar el gancho en taquilla del nombre Meryl Streep y dejar sencillamente como título Florence?

Si de malos títulos se trata, las listas abundan en internet, pues no es una práctica exclusiva de México: Cuando los hermanos se encuentran para Rainman; Sonrisas y lágrimas en España o La novicia rebelde en México para The Sound of Music; El club de los desahuciados para Dallas Buyers Club; Petróleo sangriento para There Will Be Blood (¿a poco no sería un super título Correrá sangre?); Un ángel enamorado para City of Angels.

Y podemos seguir con Milagros inesperados para The Green Mile; El extraño mundo de Jack para The night before Christmas; ¿Qué pasó ayer? para The Hangover (mucho mejor sería La cruda o La resaca, ¿no?); Operación cupido en la primera versión, luego Juego de gemelas en la segunda para The Parent Trap, que en España superó todos los límites con Tú a Londres y yo a California.

No me quejo de Tiburón para Jaws-Mandíbulas.

Hay unos muy difíciles, hay que reconocerlo. Entre mi lista de mejores películas está The Shawshank Redemption, que en España se conoce como Cadena perpetua y en México Sueños de fuga. Shawshank es el nombre de una cárcel, pero pudo quedar en La redención, que además no vende la trama como el título en nuestro país, que es otra cosa que se debe evitar en esas traducciones.

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