Un granito de arena para colaborar y aprender antes de regular la inteligencia artificial
Jon Benjamin* La inteligencia artificial IA ha experimentado una evolución exponencial, desplegando oportunidades extraordinarias y riesgos potenciales. Me gusta pensar que estamos viviendo un momento tan emocionante como el que la humanidad atravesó con el descubrimiento ...
Jon Benjamin*
La inteligencia artificial (IA) ha experimentado una evolución exponencial, desplegando oportunidades extraordinarias y riesgos potenciales. Me gusta pensar que estamos viviendo un momento tan emocionante como el que la humanidad atravesó con el descubrimiento de la electricidad.
Recordemos que la IA no es sólo sobre tecnología, es también sobre las personas. Tenemos que entender cómo afecta el cambio logarítmico a la geopolítica, incluso en términos de la concentración del poder y capacidades para quienes controlan esta tecnología. Es nuestra responsabilidad asegurarnos de que la IA sea una herramienta para el bien y la prosperidad de la humanidad, y no para que gobiernos autoritarios la utilicen con el fin de monitorear, controlar, y reprimir a sus habitantes.
El Reino Unido ha establecido principios rectores para el desarrollo seguro y responsable de la IA, incluyendo seguridad, transparencia y equidad en su aplicación. Las regulaciones no deben sofocar la innovación, sino guiarla hacia el bien común. La naturaleza global del desarrollo de la IA exige un enfoque global de gobernabilidad.
En noviembre de 2023, el Reino Unido fue sede de la primera cumbre mundial sobre la Seguridad de la Inteligencia Artificial. Cuatro meses después, la embajada británica en México, la Alianza Nacional de Inteligencia Artificial (ANIA) y la Academia Mexicana de Ciberseguridad y Derechos Digitales (AMCID) realizaron, el 6 y 7 de marzo, talleres y mesas de discusión para establecer políticas, fortalecer gobernanza, reflexionar sobre posible regulación y compartir buenas prácticas entre ambos países que garanticen el uso confiable, responsable y ético de la IA.
Las actividades fueron organizadas por la Red de Ciencia e Innovación de la embajada británica en México, con el fin de promover un debate informado sobre los sandboxes regulatorios o areneros: espacios de prueba controlados donde reguladores se reúnen para guiar a empresas en el lanzamiento seguro de sus innovaciones al mercado.
Los talleres fueron guiados por The Open Data Institute (ODI), organización británica sin fines de lucro, que tiene por objetivo colaborar con empresas, gobiernos y sociedad civil para generar beneficios económicos y abordar desafíos del mundo real a través del uso de datos abiertos. Me encantaría resaltar que The ODI fue fundado ni más ni menos que por sir Tim Berners-Lee, inventor de la World Wide Web, y sir Nigel Shadbolt, pionero en estudios de IA.
También se presentaron los resultados del Proyecto del Sandbox Regulatorio y el estado de la IA en México (implementado por AMCID y financiado por la embajada británica en México), que abren la puerta al diálogo sobre el rumbo de los principios, regulación y observación de esta tecnología emergente. Ambos eventos se llevaron a cabo en colaboración con el Senado de la República, la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece), el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (Inai), la Comisión Federal para la Protección Contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Si quieren conocer más sobre esta iniciativa, les invito a ponerse en contacto con nuestro equipo a través del correo london.eye@fcdo.gov.uk. De igual manera pueden seguir el hashtag #AIandLATAC a través de redes sociales o en
@JonBenjamin19 y @UKInMexico
*Embajador del Reino Unido en México
