Por Susannah Goshko*
Como embajadora, les puedo decir que esperaba desde hace algunos meses poder sumarme a esta celebración nacional. No sólo porque los británicos admiramos profundamente la riqueza cultural —y gastronómica— de México, sino también porque tenemos un motivo especial para brindar juntos, pues el Reino Unido fue el primer país en reconocer formalmente la independencia de México.
Y no encontré mejor forma de celebrarlos que aprendiendo más de su cocina.
El viernes pasado, tuve la oportunidad de visitar la Escuela de Gastronomía Mexicana para aprender a preparar uno de los platillos más emblemáticos de esta temporada: los chiles en nogada.
Los maestros, Edgar Salgado y Josué Martínez, director y jefe de cocina de la escuela, me guiaron con paciencia y pasión por cada paso de esta receta que es, literalmente, un pedazo de historia.
Mientras pelábamos nueces, desvenábamos chiles y me hablaban sobre el origen de este platillo y el debate que hay respecto a si los chiles van capeados o no (¡tema controversial!), me contaron de todo lo que representan: tradición, familia, e identidad.
Aprendí que sus colores —verde, blanco y rojo— representan la bandera del México independiente, y según la leyenda, fueron preparados por monjas poblanas para recibir a Agustín de Iturbide tras la firma de los Tratados de Córdoba, en Veracruz, pero probablemente su origen sea previo, en las cocinas de las familias poblanas.
Para mí esta clase fue muy significativa pues, cuando llegué a México, a inicios de noviembre del año pasado, antes de comenzar mi nombramiento como embajadora, pasé un par de semanas en Puebla mejorando mi español. Allá conocí a gente maravillosa, lugares increíbles y ¡el mole!
Como a mí, este platillo —cuya complejidad sólo es equivalente a su sabor— enamoró a Leonora Carrington que, si bien es más conocida por sus pinturas y esculturas surrealistas, fue también una gran entusiasta de la cocina.
Esta escritora británica, nacionalizada mexicana, visitó en su momento el exconvento de Santa Rosa, donde conoció el mole poblano —que describió como esa “comida negra majestuosa” que hacía magia—. Fue tal el impacto que escribió el libro La invención del mole y pintó La cocina aromática de la abuela Moorhead, en donde, entre otras cosas, hay un metate.
El viernes reconocí este utensilio en la Escuela —y digo que lo reconocí, porque la primera vez que lo vi fue en la Casa Azul de Frida Kahlo en Coyoacán, una de mis primeras paradas en la Ciudad de México— y les puedo decir que ahora tengo más ganas de aprender a usarlo para preparar chocolate que, según me cuentan, es el perfecto acompañante del pan de muerto. Pero, ya dejaremos eso para noviembre.
Mientras conocía más de la cocina e historia de México me di cuenta de que es muy curioso cómo nuestra historia compartida se ha entrelazado de varias formas desde hace más de 200 años.
En octubre de 1823, el Reino Unido nombró a Charles O’Gorman como primer cónsul británico en México; y este personaje fue bisabuelo del arquitecto Juan O’Gorman, quien construyó la famosa casa de San Ángel de Frida Kahlo y Diego Rivera.
En verdad creo que los británicos tenemos un amor especial por los mexicanos pues, en gran medida, nos han conquistado por el estómago. Cada estado que he visitado ha tenido una oferta distinta —sorprendente y deliciosa— para mí: guacamole con chapulines, elotes preparados, machaca, barbacoa con salsa borracha, pastes, tlayudas... y la lista sigue en aumento.
Supongo que algo similar le pasó a Diana Kennedy, quien dedicó su vida a explorar, documentar y enamorarse de la sazón mexicana durante más de 60 años, que pasó recorriendo de norte a sur la República Mexicana y platicando con cocineras tradicionales y lugareños sobre ingredientes y recetas de los platillos mexicanos más conocidos, pero también los más cotidianos.
Inspiró de tal forma a los británicos que, en 2002, el entonces príncipe Carlos le entregó en su casa de Michoacán la medalla de la Orden del Imperio Británico por su labor en fortalecer la relación entre ambos países.
Hoy, la cocina mexicana sigue conquistando paladares dentro y fuera de su territorio. En el Reino Unido, es la tercera más popular, según la consultora Mintel, y fue la más destacada en ventas en 2023 y 2024. Además, de acuerdo con Bidfood, 32% de los británicos quieren probarla cuando salen a comer.
Así que este septiembre, mientras México celebra su independencia, nosotros celebramos también la amistad bicentenaria que nos une.
¡Feliz mes patrio, México!
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*Embajadora del Reino Unido en México
