Muchas gracias, y hasta luego
“Tenemos cinco años, eso es todo lo que tenemos”, David Bowie, 1972
Por Duncan Taylor
Querido México, queridos amigos mexicanos.
Al crecer en la década de los 70, vivía con mi familia en un tranquilo suburbio de Londres, Beckenham. Es ahí en donde, unos años antes, uno de mis artistas británicos favoritos, el maravillosamente talentoso David Bowie, se hizo famoso por primera vez. Su canción Cinco años se convirtió en una de mis favoritas, y su coro “tenemos cinco años”, parece apropiado ahora, ya que mis cinco años como embajador británico en México llegan a su fin, y mi esposa y yo regresamos a casa. Es hora de decir muchas gracias y hasta luego.
Gracias por las grandes experiencias que hemos disfrutado aquí, por la calidez y la amistad que han mostrado hacia nosotros y por el gran afecto que han demostrado por mi país.
Como lo dije hace unas semanas, tenemos una relación única: su base es el respeto mutuo y su cimiento es la calidez de nuestras relaciones personales.
México es un amigo, pero también un aliado. En un momento en que el sistema internacional basado en reglas está cada vez más amenazado, y cuando el populismo amenaza los beneficios que podemos obtener del libre comercio y de la inmigración controlada, ha sido un privilegio para mí contribuir, de manera modesta, a una alianza con un país de ideas afines, promoviendo y defendiendo los beneficios de las economías abiertas, así como de la honestidad, la transparencia y el respeto en las relaciones internacionales.
Cinco años son una parte importante de nuestras vidas. Para mi esposa, Marie-Beatrice, y para mí, México ahora es parte de nosotros. Nos llevamos tantos buenos recuerdos. No puedo enumerarlos todos, pero, sin duda, el más grande es el de nuestro hijo Maximiliano, casándose con nuestra hermosa nuera, Laura, que ahora promueve orgullosamente a México como head chef en uno de los restaurantes mexicanos más populares de Londres: ¡otra gran embajadora de México!
El Año Dual de México y Reino Unido en 2015 fue una experiencia excepcional. ¿Quién podría olvidar a la asombrosa Alondra de la Parra dirigiendo a la Orquesta Filarmónica de Londres? ¿O el honor que fue para Reino Unido ser el País Invitado en la Feria Internacional del Libro, el Festival Cervantino, la Feria de las Culturas Amigas, y hasta Design Week México? Por nombrar algunos. ¿O a James Bond incluyendo un homenaje al Día de los Muertos en la secuencia introductoria de su película Spectre? Simplemente magníficos recuerdos.
El lanzamiento del Año Dual se produjo durante una emocionante visita a México por parte de su alteza real, el príncipe Carlos y su esposa Camila, la duquesa de Cornualles. Además, tuvimos el privilegio de acompañar al presidente Enrique Peña Nieto en su visita de Estado a Reino Unido en marzo de 2015 (la segunda visita de Estado de México en tan sólo seis años). Y no se trataba sólo de la impresionante ceremonia, ya que también firmamos 17 acuerdos bilaterales, incluyendo uno sobre el Reconocimiento Mutuo de Estudios, que animará a más mexicanos a estudiar en Reino Unido y a más británicos a estudiar
en México.
Otros aspectos destacados de mi tiempo en México incluyen el papel que desempeñaron las compañías británicas en las subastas para exploración y producción en la Reforma Energética: estas empresas traerán a México su tecnología líder en el mundo y la compartirán en beneficio del país. También nuestra creciente alianza, a través del Fondo de Prosperidad, que verá una inversión de aproximadamente 6 mil millones de pesos en programas en los próximos cuatro años, trabajando en conjunto con México para reducir la pobreza y la desigualdad, así como promover la inclusión, luchar contra la corrupción y fortalecer el Estado de derecho. Además, debo mencionar nuestra fantástica colaboración en temas de cambio climático, ya que juntos estamos ayudando a salvar al mundo del desastre. Y bueno, si de recuerdos destacados se trata, ¡también debería mencionar nuestro mutuo fracaso en el Mundial!
Simplemente hay demasiados buenos recuerdos para mencionarlos todos. Pero, sobre todo, atesoraremos las muchas y maravillosas amistades que hemos hecho en México. Sabemos que nos mantendremos en contacto y que volveremos para conocer mejor este gran país.
Mi sucesora, Corin Robertson, es una persona muy afortunada. Ella asumirá el mejor trabajo que me pueda imaginar, ser embajadora británica en México, inmediatamente después de que me vaya. Sé que México le dará a ella y a su familia la misma cálida bienvenida que ustedes nos dieron.
Finalmente, un agradecimiento especial a Excélsior y a Pascal Beltrán del Río, por darme el privilegio de compartir mis pensamientos libremente, sin control editorial, a través de la columna London Eye, todos los lunes por la mañana: ésta es mi columna número 263 y la final.
¡Mis mejores deseos para todos!
Espero sus comentarios en london.eye@fco.gov.uk y síganos en Twitter: @UKinMexico y @DuncanJRTaylor.
Embajador de Reino Unido en México
