La cuenta regresiva para salvar nuestra biodiversidad

El mundo debe evitar a toda costa perjudicar sus ecosistemas.

Por Jon Benjamin

Ser embajador de Reino Unido en México tiene sus ventajas. Una de ellas, tal vez la más grande, ha sido tener el privilegio de viajar a lo largo de este hermoso país. Todavía no he visitado todos los estados, pero es mi objetivo personal conocer lo más que pueda de México y, claro, probar múltiples ejemplos de su gastronomía en el trayecto. Pero, ¿alguna vez se han preguntado qué es lo que le permite a México producir platillos tan complejos, deliciosos y variados? Hasta hace poco me hice esa pregunta y llegué a una clara conclusión: la biodiversidad.

La diversidad biológica significa la existencia de una variedad de especies de plantas, animales y microorganismos. Es lo que nos ha permitido experimentar múltiples ecosistemas, conocer muchísimas especies de animales y tener acceso a un sinnúmero de plantas. Me atrevo a decir, consciente de que es una visión un tanto antropocéntrica, que es la biodiversidad una de las cosas que hace que valga la pena vivir:  ese viaje inolvidable al corazón de la selva o ese platillo que recuerda a casa, son experiencias que sólo son posibles gracias a la diversidad biológica.

Desafortunadamente, estamos a punto de dejar de experimentar la biodiversidad como la conocemos. Como consecuencia del impacto del ser humano, se han extinguido cerca de 800 especies de animales y 100 especies de plantas. Actualmente, la lista roja de especies en peligro de extinción continúa aumentando, con más de 41 mil especies en la cuerda floja. Esto nos muestra que la crisis de la biodiversidad está aquí y debe de ser abordada con urgencia.

Los impactos de la pérdida de la naturaleza afectan desde la agricultura hasta la salud. Este último punto me parece importantísimo: la degradación de los ecosistemas fomenta la aparición de enfermedades infecciosas. Un mundo que está viviendo las terribles consecuencias del covid-19 es un mundo que debe evitar a toda costa afectar sus ecosistemas.

Cabe recalcar que la crisis climática y la crisis de la biodiversidad están estrechamente ligadas. El cambio climático es una de las causas principales de la pérdida de biodiversidad y, a su vez, la destrucción de los ecosistemas disminuye la capacidad de la naturaleza para regular las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), promoviendo el calentamiento global. Además, al igual que el cambio climático, la pérdida de biodiversidad tiene un impacto directo en el PIB. Se estima que, si se continua con la tendencia actual de pérdida de bosques tropicales, el colapso de los polinizadores globales y la reducción de las pesquerías marinas, el PIB mundial tendrá una contracción de 2.4% para 2030.

Es crucial que comencemos a proteger efectivamente nuestra biodiversidad y los países deben aprovechar los foros internacionales para lograr compromisos ambiciosos. En días pasados, tuvo lugar en Canadá la Convención Sobre la Biodiversidad Biológica de la ONU (CBD15), bajo la presidencia de China, con quien Reino Unido trabajará de cerca para asegurar acuerdos exitosos. Reino Unido tiene el objetivo de continuar con la priorización de la biodiversidad, como lo ha hecho en otros espacios como el G7 y la COP26.  La articulación de las agendas es clave para lograr resultados más rápidos y efectivos.

Aún estamos a tiempo, no le quitemos el sabor a la vida. ¡Protejamos a nuestros animales y nuestros ecosistemas! En lo personal, me gustaría compartirles que mi familia y yo tenemos planes en 2023 de participar en la campaña internacional de recaudación de fondos AdoptAxolotl, promovida por la UNAM, la cual nos permitirá adoptar a un ajolote para contribuir a salvaguardar esta especie muy mexicana.

Espero sus comentarios en london.eye@fcdo.gov.uk y en Twitter @UKinMexico y @JonBenjamin19.

*Embajador del Reino Unido en México

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