En defensa de la legalidad y soberanía en Ucrania

Rusia ataca el núcleo del principio de soberanía y atenta directamente contra el derecho internacional.

Por: Jon Benjamin*

Durante los últimos siete meses, al igual que muchas personas alrededor del mundo, me he sentido consternado por la invasión ilegal y no provocada de la Federación Rusa a Ucrania. De esta manera, Rusia ha reintroducido el concepto de quitarle la soberanía internacionalmente reconocida a otro país por la fuerza, por primera vez en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.

Miles de personas han muerto como consecuencia, mientras que la evidencia fehaciente de brutales crímenes de guerra y atrocidades cometidas por las fuerzas rusas contra las y los ucranianos inocentes crece día a día.

El presidente Putin busca intensificar aún más este conflicto a través de su intento de anexión ilegal del territorio soberano de Ucrania, respaldado por falsos referendos celebrados ilegalmente en suelo ucraniano. Esto debería preocupar al mundo entero, ya existe evidencia generalizada de fuente abierta de que estos ejercicios son ilícitos.

Las autoridades instaladas por Rusia en la República Popular de Donetsk, República Popular de Lugansk, Jersón y Zaporiyia, títeres carentes de fundamento democrático, anunciaron referéndums con 24 horas de diferencia el 19 y 20 de septiembre, a realizarse entre el 23 y el 27 de septiembre. Ésta no es una línea de tiempo realista para realizar una votación democrática legítima.

También se celebraron referendos en Rusia y Crimea. Las autoridades rusas afirmaron que esto era para permitir que las y los refugiados de las regiones también participaran en la elección. Sin embargo, no se organizó la votación remota o en línea en el referéndum, lo que excluyó a las personas refugiadas fuera de Rusia y su territorio controlado. La elegibilidad para votar en referendos en territorio ruso no era estricta: por ejemplo, una persona originaria de Lugansk, pero residente en Rusia durante más de 10 años, pudo emitir su voto.

Los funcionarios del Kremlin, junto con las autoridades instaladas por Rusia en los Territorios Controlados Temporalmente en Ucrania, emitieron declaraciones sobre el resultado del referéndum, antes de la conclusión de la votación el 27 de septiembre y el posterior recuento de votos.

Además, hay múltiples informes de coerción en el proceso de votación, donde a los ciudadanos ucranianos no se les permitió votar o se les obligó a hacerlo a punta de pistola. Ni siquiera en Corea del Norte hemos sido testigos de un montaje “electoral” tan burdo.

Por si fuera poco, portavoces de la Oficina de Instituciones Democráticas y Derechos Humanos de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa y la Plataforma Europea para las Elecciones Democráticas informaron que no se permitió la observación externa y legítima del proceso de votación. Quienes no permitan el monitoreo transparente de un supuesto referéndum, algo tienen que ocultar.

Las acciones de Rusia atacan el núcleo mismo del principio de soberanía y son una violación directa del derecho internacional, incluida la Carta de la Organización de las Naciones Unidas. Estas “anexiones” son flagrantes apropiaciones de tierras que Putin ha tratado de ensombrecer con una fina capa de falsa democracia.

La semana pasada, en la Asamblea General de las Naciones Unidas se votó una resolución importante sobre la anexión ilegal del territorio ucraniano por parte de Rusia. 143 países, entre ellos México y Reino Unido, tomaron esta oportunidad clave para posicionarse en contra de las atroces acciones de Rusia, que desafían la continua violación de la integridad territorial de Ucrania y contravienen la Carta de la ONU.

Como miembros de las Naciones Unidas debemos defender la paz y la seguridad internacionales. No hacerlo alienta a otros agresores en todo el mundo a actuar sin tener en cuenta el derecho internacional y sienta un precedente para futuras transgresiones.

*Embajador del Reino Unido en México

Contacto: london.eye@fcdo.gov.uk o @JonBenjamin19 en Twitter

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