El intercambio de conocimientos como fundamento de la infraestructura sostenible

Por: Jon Benjamin La inspiración de la columna de esta semana proviene de la vista desde mi oficina: el Ángel de la Independencia y varios de los edificios más icónicos de la Ciudad de México. Al contemplar este emblemático monumento y las construcciones que lo rodean ...

Por: Jon Benjamin

La inspiración de la columna de esta semana proviene de la vista desde mi oficina: el Ángel de la Independencia y varios de los edificios más icónicos de la Ciudad de México. Al contemplar este emblemático monumento y las construcciones que lo rodean pude reflexionar sobre la infraestructura y su influencia en el progreso humano.

El aumento demográfico, la creciente demanda de productos y servicios, el desarrollo de nuevas tecnologías y materiales, así como el impacto del cambio climático, han requerido que nuestros países aspiren a contar con obras de infraestructura adecuadas, suficientes, sostenibles y resilientes para fomentar la prosperidad.

Tanto México como el Reino Unido no son excepciones; nuestras ciudades demandan proyectos que cubran las necesidades básicas de la población, impulsen el crecimiento económico, contribuyan a reducir las desigualdades y se alineen con nuestros objetivos de descarbonización. Nosotros, como Estados amigos, estamos conscientes de que alcanzar este equilibrio no es una tarea sencilla, por lo que resulta crucial que facilitemos espacios para que los desarrolladores de infraestructura, tanto del sector público como privado, compartan sus mejores prácticas.

En este sentido, la semana pasada recibimos a especialistas de la Autoridad de Proyectos e Infraestructura del Reino Unido (IPA, por sus siglas en inglés), quienes impartieron un taller de intercambio de conocimientos en diversos ámbitos. Estos incluyeron la atracción de capital privado para proyectos de infraestructura pública, la gestión del agua, el manejo de residuos, el desarrollo compatible con emisiones netas cero de carbono y la digitalización como herramienta para proyectos más eficientes. Este encuentro permitió a expertos de organizaciones británicas, como Currie and Brown, Turner and Townsend y Steer, así como a representantes de organizaciones mexicanas del ámbito industrial y gubernamental, intercambiar ideas, proponer soluciones innovadoras e identificar posibles caminos de colaboración entre nuestros países.

La visita de la IPA complementa una serie de esfuerzos colaborativos que hemos impulsado durante varios años en México para promover una nueva visión de desarrollo sostenible. Destaca entre estos esfuerzos, nuestro Programa de Infraestructura Sostenible (UK SIP), financiado por el gobierno británico e implementado en colaboración con el Banco Interamericano del Desarrollo. Con una inversión inicial de 3.68 millones de dólares, el UK SIP ha proporcionado asistencia técnica a gobiernos subnacionales en México para la planificación, desarrollo y financiamiento de infraestructuras que fomenten la movilidad sostenible, mejoren la gestión del agua y los residuos, y promuevan la eficiencia energética y la generación de energías renovables.

Estoy convencido de que los intercambios como el facilitado por la IPA, y las iniciativas como el UK SIP, representan pasos significativos en la dirección correcta. Sin embargo, tenemos que tener en mente que el desafío al que nos enfrentamos es monumental. La infraestructura que elijamos y financiemos hoy será la que nos acompañará durante muchas décadas y la que nos permitirá hacer frente a la crisis climática. Así, debemos reflexionar sobre la importancia de priorizar el desarrollo de infraestructuras sostenibles y resilientes que no dejen a nadie atrás.

Estoy al pendiente de sus comentarios en mi cuenta de X @JonBenjamin19 y en el correo london.eye@fcdo.gov.uk, ¡sigamos la conversación!

*Embajador británico en México

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