Dejarse el corazón en la cancha

Tenemos unos segundos adicionales, que serán cruciales para ganarle el partido al cambio climático.PorJon Benjamin* Estamos a tan sólo diez días del inicio del mundial de Qatar y no puedo evitar llenarme cada vez más de espíritu mundialista. Al final, los ...

  • Tenemos unos segundos adicionales, que serán cruciales para ganarle el partido al cambio climático.

Por Jon Benjamin*

Estamos a tan sólo diez días del inicio del mundial de Qatar y no puedo evitar llenarme cada vez más de espíritu mundialista. Al final, los mundiales reúnen varios de los elementos que más me inspiran: competencia de alto nivel entre profesionales que se dejan el corazón en la cancha, las naciones del mundo reunidas para celebrar el espíritu humano y el futbol.

Pero antes de que empiece la fiesta mundialista de Qatar, tenemos otro suceso sumamente importante para el mundo, un poco más sobrio y menos festivo, pero igualmente lleno de corazón, espíritu y naciones que buscan el mejor resultado para todos: la COP27.

Ayer, 6 de noviembre, se marcó el inicio de la 27 Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y con ello, el final de la presidencia británica al frente de este proceso. Ahora es turno de Egipto, quien tiene en sus manos la enorme responsabilidad de sacar adelante un proceso de negociaciones en un contexto político y económico sumamente complicado.

Para el Reino Unido, la COP26 fue un partido de casi 270 minutos. Con la llegada de covid-19 y la decisión de posponer la Conferencia, el periodo de preparación y ejecución de la COP26 duró casi el triple de tiempo, triplicando también su complejidad. Hoy, miro hacia atrás con orgullo todo lo que logramos gracias al esfuerzo, la resiliencia, el coraje y el valor de todos los equipos involucrados en sacar adelante los objetivos.

Para el Reino Unido, el fin de la COP26 significa asegurar un respiro para el mundo. Con el Pacto de Glasgow y las nuevas contribuciones nacionalmente determinadas de varios países no logramos limitar el aumento de la temperatura de la tierra a 1.5 grados. El reciente informe del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) nos expone un sombrío escenario en el que la meta de 1.5 está prácticamente fuera de nuestro alcance y los efectos del calentamiento serán catastróficos. Pero esto no significa que tengamos que dejar de luchar. Nos hemos comprado unos segundos adicionales que, si los usamos bien, resultarán cruciales para ganarle el partido al cambio climático. En Egipto, este poco “tiempo extra” debe usarse para lograr acciones palpables y que los países logren la ambición que necesitamos para no sobrepasar el punto de no retorno.

¿Pero realmente qué está en juego? Mucho hemos hablado sobre mantener la temperatura global por debajo de los 1.5 grados, pero en términos reales, ¿qué significa eso para nosotros y nosotras? De acuerdo con estimaciones del gobierno de México, el aumento de la temperatura promedio en tan sólo un grado podría reducir el crecimiento del PIB nacional entre 0.77 y 1.76%. Terribles noticias en medio de una crisis económica como la que estamos viviendo.

Estos escenarios proyectan una disminución de la precipitación pluvial anual entre 10 y 20%, aumentando las sequías intensas y prologadas, como la que recién sufrimos en el norte de México. La sequía, a su vez, significa una afectación en la producción agrícola y ganadera, un encarecimiento de los productos, una reducción de la producción industrial de la región y el empeoramiento de la calidad de vida de las personas, además de la pérdida de la biodiversidad. Los efectos del cambio climático son exponenciales, de ahí la urgencia de actuar para salvaguardar el futuro.

La pelota está ahora en la cancha de Egipto, pero a los demás países nos corresponde hacer el mejor equipo junto con ellos para sacar adelante el partido de nuestras vidas.

¡Sigamos la conversación! Espero sus comentarios en Twitter @JonBenjamin19 o,

bien, a través del correo london.eye@fcdo.gov.uk.

*Embajador del Reino Unido en México

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