15 años de London eye

Quiero dedicar esta columna a todas y todos los que me precedieron al frente de la embajada británica en México.

Por Susannah Goshko* 

Hace 15 años, el 14 de diciembre de 2009, me estaba preparando para lo que sería mi nueva misión en Nairobi, como representante permanente del Reino Unido ante el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

Al mismo tiempo, en México, la entonces embajadora, Judith Macgregor, escribía las primeras líneas de la columna London eye en Excélsior, un espacio que ha sido parte de la historia de la relación entre México y el Reino Unido.

Mucho ha ocurrido desde entonces y nuestra relación bilateral se ha fortalecido y diversificado en los últimos años, pero este aniversario, quiero festejarlo retomando algunos de los momentos más interesante.

Ese diciembre de 2009, en su columna titulada Por un mejor futuro, la embajadora Macgregor habló sobre el combate al cambio climático y la participación que nuestros países tendrían en la COP15, la Cumbre de Cambio Climático de la ONU que se celebró en Copenhague, donde México, el Reino Unido, junto a Noruega y Australia, presentaron una propuesta conjunta en torno al financiamiento para hacer frente a dicha problemática internacional.

“Hay mucho que Reino Unido y México pueden compartir y aprender el uno del otro en la materia”, señaló. ¡Y no se equivocó! La agenda verde es un tema que nos ha unido desde entonces en foros internacionales y que hoy más que nunca, es una prioridad en la agenda que compartimos con la nueva administración de la doctora Claudia Sheinbaum.

En 2010, en México y el mundo, fue un año de reajustes, luego de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró que la etapa de máxima alerta de la pandemia de influenza A (H1N1) había terminado.

Fue en octubre de ese año que surgió la primera edición del Corona Capital en la Ciudad de México, un encuentro musical que, desde entonces, ha permitido que bandas y artistas británicos compartan con los fans mexicanos sus canciones. Paul McCartney, Sophie Ellis-Bextor, James, Blur, Pet Shop Boys, The Chemical Brothers, Pulp, Noel Gallagher, Artic Monkeys, Florence + The Machine, Metronomy, Kasabian, entre otros artistas han estado, más de una vez, en este festival, que, sin duda, no me perderé en 2025.

En mayo de 2011 nuestros países se despidieron de un icono cultural: Leonora Carrington, una de las últimas integrantes del círculo de artistas surrealistas que se establecieron en México después de la Segunda Guerra Mundial. Hasta el momento, sólo he podido admirar una de sus obras, el Cocodrilo (How Doth the Little Crocodile), que se encuentra frente a Reforma 222, pero tengo planeadas ya mis visitas al Museo de Arte Moderno y al Museo Nacional de Antropología para poder admirar más de sus obras.

En 2012, Londres fue sede de los Juegos Olímpicos en los que México ganó la primera medalla de oro en futbol en su historia. Entre los jugadores de ese equipo que trajo la victoria a México, estuvo Raúl Jiménez —ahora estrella en la Premier League—, quien el pasado sábado, jugando con el Fulham contra el Liverpool, rompió la marca de 53 goles que Javier Hernández, el Chicharito, tenía en la liga inglesa.

En estas semanas que llevo en México, he aprendido que el futbol nos ha unido desde el siglo XIX, gracias a los mineros británicos que formaron el primer equipo de futbol profesional en México, y ya me he acostumbrado a que, después de “¿cuál es tu platillo mexicano favorito?”, la siguiente pregunta que más me hacen es “¿a qué equipo le vas?”.

Enero de 2015 fue el mes de arranque del Año Dual del Reino Unido y México, 12 meses llenos de actividades en los que el entonces embajador Duncan Taylor inauguró, por ejemplo, la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, donde el Reino Unido fue país invitado, pero también ese año se realizó la exposición Mayas: revelación de un tiempo sin fin en el World Museum de Liverpool en Reino Unido.

Unos meses antes, en noviembre de 2014, durante su visita a Real del Monte, la Ciudad de México, Campeche y Monterrey, el entonces príncipe de Gales, ahora rey Carlos III, expresó: “Nuestros países buscarán generar una apreciación mayor sobre lo que el otro tiene que ofrecer, y al hacerlo, promoverán un ímpetu que sostendrá una colaboración aún más cercana y dinámica en los años venideros”. Y así ha sido.

Nuestra amistad se ha mostrado en las buenas y en las malas. En 2017, después del devastador terremoto que afectó la Ciudad de México, Morelos, Puebla, Estado de México, Guerrero, Oaxaca y Tlaxcala, el Reino Unido brindó apoyo técnico y financiero para la reconstrucción de infraestructura. Pero, además, la comunidad británica en México se unió para montar centros de acopio y apoyar a miles de damnificados.

Esa solidaridad se volvió a hacer patente cuando el impacto de la pandemia de covid-19 afectó la economía y los sistemas de salud a nivel mundial, pero cuando se mostró que juntos somos más fuertes para hacer frente a los desafíos globales. Una muestra de ello fue sin duda el que AstraZeneca confiara en México para ser parte de la cadena de producción de su vacuna contra el covid-19, y que el país fuera punto de distribución para el resto de América Latina.

Como bien mencionó la embajadora Corin Robertson, a inicios de 2021, cuando México se unió por quinta vez al Consejo de Seguridad de la ONU, nuestros países “siempre han trabajado en estrecha colaboración y están comprometidos a trabajar juntos para defender nuestros valores compartidos en todo el mundo”. Esos esfuerzos multilaterales conjuntos siguen vigentes y me entusiasma saber que nuestra agenda común en materia de derechos humanos, igualdad de género y desarrollo guían nuestro actuar conjunto.

En 2022, cuando el fallecimiento de la reina Isabel II, tras 70 años de reinado, nos dejó devastados, miles de mexicanos visitaron la embajada y la residencia británica para presentar sus condolencias. He leído recientemente sobre las visitas que realizó a México en 1975 y 1983, cuando tuvo oportunidad de visitar, además de la Ciudad de México, Guanajuato, Oaxaca, Veracruz, Baja California y Quintana Roo.

En 2023, ese mismo cariño de los mexicanos se hizo patente en la celebración organizada por el embajador Jon Benjamin por la coronación del rey Carlos III, quien también había mostrado su amor por México en las cinco visitas que, entre 1966 y 2014, realizó a la Ciudad de México, Guadalajara, Monterrey, Puebla, Veracruz, Acapulco y Real del Monte.

Este 2024 trajo momentos importantes en nuestros países. El reciente cambio de gobierno en el Reino Unido, junto con la llegada de la presidenta Sheinbaum al gobierno mexicano, nos brinda la oportunidad de fortalecer y profundizar nuestra agenda de cooperación bilateral en prioridades y valores compartidos, por ejemplo, al sumar esfuerzos para contrarrestar los efectos del cambio climático y con ello, contribuir a reducir la desigualdad y aumentar el bienestar de la población más vulnerable.

Hoy quiero dedicar esta columna a todas y todos los que me precedieron al frente de la embajada británica en México quienes, a través de las más de 700 columnas que Excélsior ha publicado cada lunes, compartieron un poco de su esencia y del enorme trabajo que han hecho mexicanos y británicos desde esta representación diplomática.

También me gustaría dar un especial agradecimiento a Excélsior por brindarnos cada semana la oportunidad de contar con un espacio para reflexionar, compartir, invitar, concientizar y disfrutar con sus lectores.

¡Por 15 años más! Sigamos la conversación en X e Instagram en @SusannahGoshko y @UKinMexico.

*Embajadora designada del Reino Unido en México.

Temas: