Ocean’s 8
Después de 11 años, la familia de Danny Ocean busca asaltar la taquilla; Sandra Bullock encabeza un golpe envuelto por joyas, glamour y moda
Los asaltos ejecutados por un grupo de elite vuelven a ponerse de moda. Tras el trancazo en taquilla de la saga Ocean’s Eleven, protagonizada por George Clooney, Brad Pitt, Matt Damon y más, que bajo las órdenes de Steven Soderbergh inició en 2001 y concluyó en 2007, y que a su vez fuera un remake de lo hecho por Frank Sinatra y Dean Martin en 1960, ahora toca el turno de “refrescar” la misma idea, pero ahora con mujeres exitosas en el reparto.
En medio de movimientos como el Me too o Times up, así como de empoderamiento femenino, entendiéndose por el mismo el aumento de participación de las mujeres en los procesos de toma de decisiones y acceso al poder, ahora llega esta versión en el que se clama por este aspecto, aunque a final de cuentas termina siendo traicionado, más adelante detallaré mi perspectiva.
Cuatro premios Oscar, Dos Emmys, 8 Grammys, Seis globos de oro, Cinco BAFTA Y Diez SAG son algunos de los premios obtenidos por el reparto, a lo largo de su carrera. De este modo, conocemos a Debbie, personificada por Sandra Bullock, ella es la hermana de Danny Ocean, y en medio de su libertad condicional, tras haber cumplido poco más de cinco años de condena, sale en libertad para maquilar un golpe en el que la gala anual del MET será el escenario para el robo de un collar, valuado en más de 150 millones de dólares.
Debbie, en compañía de su compinche Lou (Cate Blanchet) se darán a la tarde de reclutar a un equipo de mujeres con habilidades especiales para cometer su objetivo, es así como se van adhiriendo a este abanico Rose Weil (Helena Bonham Carter), una diseñadora de moda en decadencia; Nine Ball (Rihanna), una hacker con habilidades inusitadas; Tammy (Sarah Paulson), una organizadora de eventos de abolengo; Amita (Mindy Kaling) y Constance (Awkwafina).
El primer paso en este golpe es distraer a la diva Daphne Kluger (Anne Hathaway), quien portará el ostentoso collar y cuyo papel es tal vez el que mayor lucimiento tiene, y una vez conseguido, el plan de estas féminas irá avanzando hasta salir con el motín anhelado. Bajo esta premisa se teje una cinta entretenida, pero poco propositiva. Si bien es cierto que se cuenta con joyas, vestidos, que de una u otra forma siempre llaman la atención, así como cameos con Anna Wintour, Heidi Klum, Katie Holmes, Tommy Hilfiger, entre otros; la cinta no corre riesgos en su ejecución y en su historia. Una de sus debilidades es la falta de tensión, se vuelve a recurrir a los formulismos del cine de robos.
La cabecilla de esta operación es Sandra Bullock, quien a veces parece la estatua de cera de Michael Jackson, y es este personaje quien viene a demeritar la labor de las siete, pues, aunque la idea y el plan es de ella, las razones por las que lo hace se inclinan al despecho y a la visceralidad, sin querer hacer spoilers, demeritando así un poco de lo que se entiende como empoderamiento femenino, en el mejor de los sentidos.
Para nada es una cinta desastrosa, no es un robo al bolsillo, pero al ver este talento reunido y teniendo como escenario al Met te deja un regusto de que pudo haber sido más transgresora, vanguardista y hasta escandalosa.
- Adrián Ruíz
Dirige: Gary Ross
Actúan: Sandra Bullock, Cate Blanchett, Anne Hathaway, Helena Bonham Carter, Mindy Kaling, Rihanna
