Las incongruencias de AMLO

Enseñarte a la vez ser un buen orador y un realizador de hazañas. Homero La congruencia es virtud fundamental del hombre y de gran relevancia en la política. La credibilidad, la confianza, generar ...

Juan José Rodríguez Prats

Juan José Rodríguez Prats

Política de principios

           Enseñarte a la vez ser un buen orador

                y un realizador de hazañas.

           Homero

La congruencia es virtud fundamental del hombre y de gran relevancia en la política. La credibilidad, la confianza, generar apoyos, radica en la congruencia con que un hombre público se conduce. Su discurso tiene que ser verosímil, verificable y corresponder con sus actitudes, conductas y decisiones. En 1990, López Obrador escribió Tabasco, víctima del fraude electoral. Es su versión del proceso electoral de 1988, en el cual contendió por la gubernatura. En la página 23, relata que votó por Cuauhtémoc Cárdenas antes de renunciar al PRI. Posteriormente, señala que aceptó ser postulado por el FDN al cargo referido, pero no menciona que Salvador Neme, candidato del PRI, le negó la postulación a la presidencia municipal de Macuspana. Tampoco dice que, según Cárdenas, quien lo convenció fue Graco Ramírez Garrido.  En ese libro (pp. 67-74) afirma que en ese proceso “la Iglesia protestante” intervino dando consignas a sus feligreses para apoyar al PRI. Inclusive, menciona a un “dirigente nacional de la Iglesia bautista (sic) llamado Jonás Flores, para hacer proselitismo entre los pastores de Tabasco con el sambenito del comunismo”. Ahora los convierte en sus aliados.

Para saber cómo gobernaría AMLO, basta asomarse a Tabasco. Desde que irrumpió como candidato de oposición, la gobernabilidad y el Estado de derecho de esa entidad han sufrido un permanente deterioro. Sus acciones consistieron en lo que él denominó “resistencia civil” para no pagar la energía eléctrica, acumulándose hoy una inmensa deuda con la CFE. Se iniciaron también los bloqueos a los pozos petroleros, el más grave problema hoy, pues al irse retirando Pemex, las empresas privadas que podrían sustituirla están amenazando con salir del estado al no soportar ya las extorsiones de todo tipo.

Otra acción en contra de Tabasco fue apoyar a un viejo priista con negro historial, con su peregrina tesis de que dejaría atrás sus malas mañas. Hoy el estado vive una grave crisis y Arturo Núñez está calificado como uno de los peores gobernantes del país.

En la ciudad de México, ya se ha informado del gran fracaso de la Universidad Autónoma por él fundada, incursionando en un área que no le correspondía a su gobierno. Recordemos la ignominiosa presión a su rectora, Esther Orozco, cuando informó de los pésimos resultados de esa institución.  Recordemos también la forma en que impuso como su sucesor a Marcelo Ebrard, cesado como secretario de Seguridad por su negligente desempeño y que provocó el linchamiento de dos agentes federales en la delegación Tláhuac y el posterior escándalo por la corrupción en la Línea 12 del Metro. Ahora propone una serie de ocurrencias que de antemano se sabe son de imposible realización, como mandar las secretarías a provincia, construir refinerías, aislar al país en un mundo ya globalizado, cancelar las obras del nuevo aeropuerto, aumentar los programas sociales con los recursos derivados de terminar con la corrupción. Nietzsche escribe en su libro Humano, demasiado humano: “Hay personas fantasiosas en cuestiones políticas y sociales que incitan con ardor y elocuencia a una revolución de todas las instituciones, en la convicción de que a continuación surgiría por sí mismo el templo más soberbio y bello de la humanidad”. Perdón lo largo de la cita, pero describe muy bien al personaje de marras.

Habrá quien me critique por descalificar a AMLO, a quien conozco desde hace más de 40 años. Lo entiendo y lo acepto, pero estoy plenamente convencido de que sería un pésimo Presidente de la República y creo mi deber manifestar mi opinión al respecto.

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