Fuera los egos

En este medio del espectáculo, en el que los egos están presentes y que cualquiera se desubica ante la menor provocación, cuando muchas veces ni méritos actorales tiene, bien vale la pena destacar a quienes se mantienen con los pies en la tierra y que buscan hacer cosas ...

En este medio del espectáculo, en el que los egos están presentes y que cualquiera se desubica ante la menor provocación, cuando muchas veces ni méritos actorales tiene, bien vale la pena destacar a quienes se mantienen con los pies en la tierra y que buscan hacer cosas diferentes para seguir creciendo profesionalmente.  

Un claro ejemplo de ello es Angélica Aragón, quien ha logrado infinidad de premios en cine, teatro y televisión, pero que todavía se preocupa por dar la oportunidad y ayudar a quienes se lo soliciten.

Todavía recuerdo el agradecimiento que le dio a mi persona, en el año de 1998, cuando me tocó entregarle un premio muy merecido, pero que en ese momento se trataba de una piedrita en el zapato para muchos.

En aquella época trabajaba como jefe de redacción en TVyNovelas, revista que realizaba su entrega anual de premios. Se trata de un reconocimiento que nació para distinguir básicamente a las producciones de Televisa.

Y la única ocasión que no sucedió esto, luego de la avasallante petición del público, se premió un proyecto de su competencia: TV Azteca. La razón fue Angélica Aragón por su trabajo en Mirada de mujer, telenovela que se había convertido en un suceso y que logró muy altos niveles de audiencia.

Pero nadie, por las extrañas cuestiones de empresas, quería entregarle el premio. Así que mi jefe, Jesús Gallegos, me pidió que subiera al escenario del Centro de Espectáculos Premiere, en avenida San Jerónimo, para que yo le entregara su reconocimiento. Todos los presentes se le entregaron con aplausos y reconocimiento a su trabajo y ella me agradeció con humildad.

En ese momento conocí la sencillez de una gran actriz, como lo es Angélica. Ella ha seguido trabajando con gran éxito, pero sin perder el piso, lo cual comprobé ahora al saber que había participado en el cortometraje Lunes.

Se trata de una producción avalada por el Tecnológico de Monterrey, con la producción de MiXula Films, la dirección de Pablo Camargo y el diseño de producción de Perseo Gálvez.

“Fue un privilegio participar en este proyecto. Y debo aceptar que se trató de un verdadero reto actoral, por la calidad con la que se hizo. Nunca sentí que se tratara de una cinta estudiantil”, dijo la actriz al estar presente en el lanzamiento de este corto que se llevó a cabo en el Cinema Coyoacán.

“Estoy muy orgullosa del empuje que dan los jóvenes a la cinematografía nacional y la mejor forma de que nuestro cine siga creciendo es apoyar estos proyectos”, dijo.

“Todo en el filme sorprende, con un autor tan joven de edad, pero no de mentalidad. Pablo Camargo y todo el equipo realizaron el trabajo de una manera muy profesional”, señaló Aragón al platicar sobre la cinta.

Lunes es un cortometraje que en tan sólo 22 minutos denuncia el machismo de nuestra sociedad y cómo las mujeres pueden ser víctimas, muchas veces sin saberlo.

El director aceptó que no fue fácil convencer a la actriz de que fuera la protagonista, pero que al involucrarse con el proyecto, fue que accedió a hacerlo.

En la cinta también participaron Juan Ignacio Aranda y la actriz Adriana Briseño. El padrino fue Hernán Mendoza, quien ha tenido una destacada participación en filmes como Después de Lucía, La dictadura perfecta y La cuarta compañía, entre otros.

Lunes salió a la luz después de ocho meses de trabajo y cinco días de filmación en seis locaciones.

Angélica Aragón demostró, una vez más, que la calidad actoral va más allá de reflectores, y que está basada en la calidad de los proyectos, como es el caso de Lunes, que pronto se exhibirá en la Cineteca Nacional y se presentará en diversos festivales del país.

Tenemos una cita la próxima semana. 

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