Mentirosos y chayoteros
Quien ejerce el poder tiende a construir narrativas no necesariamente verdaderas que sirven para orillar a los ciudadanos a generar empatía hacia sus causas. Construyen grandes símbolos: amenazas de golpes de Estado, me expulsaron del país por ser indígena, se me ...
Quien ejerce el poder tiende a construir narrativas no necesariamente verdaderas que sirven para orillar a los ciudadanos a generar empatía hacia sus causas. Construyen grandes símbolos: amenazas de golpes de Estado, me expulsaron del país por ser indígena, se me rebelaron los legisladores o prensa chayotera.
Nada que provenga de la mentira es ético y sus fines son contrarios a la democracia, a los derechos humanos y a la justicia.
Vayamos por partes; el lector probablemente se enfrente a versiones contradictorias en estos temas. Evo Morales, expresidente, no depuesto, salió repudiado de Bolivia. No fue un golpe de Estado porque no lo detuvieron los soldados, lo sacaron de su casa y lo subieron a un avión y lo mandaron a México. Por cierto, el artículo 11º de la Constitución mexicana establece que la persona “tiene el derecho de solicitar” asilo y, hasta donde sabemos públicamente, desde aquí se le hizo primero el ofrecimiento.
El señor Morales ya llevaba casi 14 años en el poder y no le bastaba. En un referéndum en 2016 los bolivianos votaron que ya no lo querían más.
Al señor Morales se le apeteció pasar sobre la Constitución. No alcanzó los votos y debía irse a una segunda vuelta electoral. Entonces cometió fraude tirando el sistema de conteo y adjudicándose una mayoría sobre su opositor.
La expulsión de su país fue la consecuencia del fraude a la voluntad de los bolivianos y de sus instituciones.
El señor Morales ya está en México con una seguridad que no tiene ni Obama. Ahora construye una narrativa para asociar lo acontecido a su condición de indígena. Lo inaceptable es que promueva la violencia en su país con nuestro auxilio material. Ello es denunciable ante la OEA, cuidado.
Recordemos que el señor Morales tenía una novia que, de acuerdo con el diario El Mundo, en su edición del 24 de mayo de 2017, trabajaba como gerente comercial de una empresa China y que logró en 2016 “contratos públicos a dedo a favor de la citada empresa por valor de 566 millones de dólares gracias a sus influencias con Evo Morales”. La mujer fue sentenciada a 10 años de cárcel.
El señor Morales es soltero y ante la pregunta sobre su estado civil solía decir: “Casado con Bolivia”. Bueno, pues la señora Bolivia se acaba de divorciar.
Ahora vamos con los chayoteros. Esta palabra procede de chayote y solíase asociar a privilegios ofrecidos por políticos a ciertos periodistas que se prestaban a escribir en su favor.
La usan los gobernantes que no les gusta la crítica o las verdades develadas para descalificar a los periodistas.
Bueno, pues el 31 de octubre de 2018 una señora militante de Morena llamada Rosario Piedra Ibarra, que hoy es, por vía fáctica, presidenta de la CNDH, escribió un tuit que decía: “Medios chayoteros, ya dejen de manipular la información”. Ello en defensa de quien hoy encabeza el gobierno federal.
Además, es inelegible por no haber renunciado un año antes a su militancia. Así que puede ser fugaz.
Es hija de la muy respetable luchadora social Rosario Ibarra de Piedra y candidata del Presidente. Morena mayoriteó en el Senado y hoy algunos pocos mexicanos tienen como defensora a quien es capaz de instigar al odio contra la prensa.
Un contrapeso más al Ejecutivo fue derrumbado.
Hasta aquí el lector tiene dos imágenes en la mente. Viene la tercera, quizá la peor.
Resulta que los panistas descubrieron a senadores morenistas robándose dos votos para que la señora Piedra pudiera alcanzar la mayoría exigida por la Constitución.
Ante la evidencia pública y la posibilidad de impugnación por vicios en el procedimiento, el líder de los senadores morenistas, Ricardo Monreal, ofreció públicamente que habría una reposición del procedimiento, lo que implicaría la posibilidad de regresar la terna de candidatos a comisiones.
El señor Monreal salió a decir que ponía en juego su prestigio y que propondría esa reposición, resultando que en los momentos de la votación, los morenistas se “echaron para atrás” y votaron que el trámite se continuara en favor de la señora Piedra.
Bueno, ¿usted le creyó al señor del lustrado prestigio?… por supuesto que no. El ofrecimiento y la reversa fueron planeados, como lo confirman a este espacio algunos neomorenistas. Eche el lector una mirada a la trayectoria del prestigiado entre sus pasos por el PRI, PRD, PT, MC y Morena; saque sus propias conclusiones.
La tercera imagen: “los demócratas”, el señor de lustrado prestigio; Cristóbal Arias, y el expanista que nadie ama en Morena, Germán Martínez, aplaudiendo la caída de una de las instituciones más nobles.
