“Si te operaste de la vesícula, no tendrás buena digestión”

Rafael Álvarez Cordero

Rafael Álvarez Cordero

Mitos y realidades de la salud

MITO 

“Si te operaste de la vesícula ya no tendrás buena digestión”. Ésta es una conseja de los amigos de quien se operó de la vesícula biliar y después tiene problemas digestivos.

Lamentablemente, la información sobre los problemas digestivos en la población general es muy limitad y las consejas acerca de los problemas, las cirugías y sus consecuencias son comunes y no ayudan a la información en salud que todos debemos tener.

En relación con la cirugía de la vesícula biliar, se ignora la alta frecuencia de operaciones de la vesícula biliar. En México se reporta una prevalencia de 20% en hombres y 40% en mujeres. La colecistectomía laparoscópica es el tratamiento de elección y uno de los procedimientos quirúrgicos generales más comunes realizados cada año, por eso no es raro que en las conversaciones familiares se hable de las bondades o problemas de la vesícula y su extirpación.

CONSECUENCIA

El problema de quien tuvo algunos problemas digestivos y se hizo el diagnóstico de enfermedad de la vesícula estriba en que, si no se estudiaron completamente otros problemas digestivos y sus causas, el resultado de una operación no será el mejor

A nivel mundial se operan millones de personas por tener problemas en la vesícula biliar —vemos las cifras en México, que son altas— que pueden ser arenillas, cálculos, infecciones o tumores; muchos de ellos, si no tienen otras patologías, evolucionan bien, pero si quedan con uno o dos problemas digestivos tanto en la vesícula como en las vías biliares o el páncreas, la evolución no será buena.

REALIDAD

La realidad es que uno de los órganos que más se ha estudiado, tanto por tener  una función motora como por tener una importantísima participación en la digestión, es el aparato digestivo, y la vesícula es un órgano que recibe la bilis que producen las células del hígado y lo almacena a una buena capacidad, para que en el momento de la digestión, cuando el alimento llega al estómago y comienza a pasar al duodeno, la vesícula biliar se contraiga y mande la bilis al duodeno, con lo que el bolo alimenticio se mezcla con bilis y secreciones pancreáticas que realizan la digestión de los alimentos. Las personas que tienen malas costumbres al comer, que lo hacen en horarios variados, abusan de los alimentos ricos en grasa, abusan de los líquidos en las comidas, etcétera, pueden alterar la función digestiva de una u otra manera y eso conduce a la formación de cálculos en la vesícula biliar, lo que ocasionan dolores y fiebre, y que requieren atención quirúrgica tan pronto como sea posible, por lo tanto, pueden no tener los efectos benéficos que pregonan. Como sucede con otras enfermedades, existen en el mercado, desde siempre, productos que no tienen efecto benéfico alguno y que se ostentan como medicamentos reales. Se sabe que, para que un medicamento sea autorizado para su venta y distribución, se requiere la autorización escrita de la Comisión Federal para la Protección de Riesgos Sanitarios (Cofepris) y que, sin esa autorización, los productos o medicamentos no pueden ser autorizados. 

Existen y se distribuyen diversos medicamentos, sales, tabletas, compuestos para aliviar la vesícula biliar, algunos de ellos publicitados por artistas o personas conocidas, sin que esto sea cierto. Es importante que, en aras de la mejor salud para todos, rechacemos la compra de esos productos patito que se ofrecen en los medios y en la televisión.

Nuestro aparato digestivo, en la mayor parte de los individuos, funciona bien, y depende de las costumbres y hábitos  de cada quien, lo que significa tener, en lo posible, buenos horarios de alimentación para no comer “atragantadamente”, sino con calma, para saborear los alimentos y para que, mezclados con la saliva y los fluidos digestivos, se pueda tener una excelente digestión; un punto que han señalado los psiquiatras es que la comida debe hacerse en calma, sin contratiempos, sin conflictos o riñas, y eso dará por resultado la mejor digestión y absorción de los alimentos.

Si usted tiene un familiar o un amigo que tiene problemas de vesícula, aconséjele que vaya con su médico y que tenga un diagnóstico correcto antes de decidir una operación.