La timidez en el trabajo
La inhibición es un tema muy complicado porque impide la acción, es justamenteel detenimiento de hacer algo. Y precisamente porque se detiene de algo, las personasque la sufren están impedidas de pedir ayuda. Dos de las manifestaciones más conocidasde la inhibición son la timidez y la vergüenza.
Estás en una junta y quieres comentar algo; bueno, en realidad no lo quieres comentar, pero sabes que están tratando un tema en el que eres especialista y tendrías cosas que aportar. Sabes los detalles de lo que están hablando y, sin embargo, aparece un bloqueo mental sobre lo que pudieras comentar. Dudas constantemente en qué decir y cuándo intervenir, pensando en cómo puede ser visto, la cabeza no para de pensar. Cada participación de otros, te parece, la podrías haber enunciado tú. Quizás esperaste a que te preguntaran, pero no lo hicieron y, al final, te ganaron las intervenciones que hubieses podido hacer. Terminó la reunión y no pudiste articular una sola palabra. Al final, quedas lleno de remordimiento y sientes algo parecido a angustia al pensar cómo puedes ser visto en el grupo.
La escena anterior es más común de lo que se piensa; y lo grave es que la misma inhibición que la provoca se convierte en el dique que impide que pueda ser hablado y expuesto como un problema. Resulta necesario reconocer que el tema es muy común en centros laborales y educativos, tanto que, según las estadísticas, del 40 al 50% de los adultos en Estados Unidos son tímidos (Shyness: What It Is, What to Do About It, Zimbardo, P.) y esta timidez cobra costos muy altos a las empresas.
La inhibición es un tema muy complicado porque impide la acción, es justamente el detenimiento de hacer algo. Y precisamente porque se detiene de algo, las personas que la sufren están impedidas de pedir ayuda. Dos de las manifestaciones más conocidas de la inhibición son la timidez y la vergüenza.
La timidez proviene del latín timidus (temeroso), del verbo timere (temer). La timidez es el miedo, tensión o temor de cómo se puede ser visto por el otro en una situación determinada. La vergüenza no es lo mismo, pero pueden estar relacionadas, vergüenza es en latín verecundia, que a su vez deriva de vereri (tener un temor respetuoso modesto). Según la RAE, la vergüenza es la “turbación del ánimo ocasionada por la conciencia de alguna falta cometida o por alguna acción deshonrosa y humillante”. Más allá de la cuestión de la deshonra, pensemos que estos dos aspectos comparten como factor crucial la presencia del otro, la mirada que le genera la parálisis. Desde la neurociencia afectiva, es importante señalar que dicho momento no sólo sucede en la mente, sino en lo más profundo despierta la emoción básica de FEAR (que estudia el miedo y la ansiedad) produciendo, como respuesta la parálisis (freeze). Cuando el sistema FEAR se activa intensamente, sobre todo en una situación donde no es posible huir ni luchar, se acciona una respuesta de freezing o parálisis tónica (esta última más severa). Tal cual como lo describe Panksepp: “Cuando los animales no pueden huir ni luchar, se quedan inmóviles. Esto es mediado por el tronco encefálico superior en conjunto con la amígdala y el hipotálamo, formando la base neuroanatómica del congelamiento inducido por el sistema FEAR/miedo” (Affective Neuroscience). Este comportamiento es adaptativo; quedarse inmóvil puede hacer que un depredador pierda interés o no detecte al organismo. Sin embargo, las condiciones evolucionaron para los humanos de manera muy diferente que para los otros mamíferos, y aunque en una junta no se encuentre en peligro de muerte, el miedo de ser mirado evoca esta emoción básica y la respuesta es corporal, ya no se trata sólo de técnicas de comunicación, sino de hacer un verdadero trabajo sobre emociones y representaciones inconscientes.
El trabajo profundo es reencontrar, desde una psicoterapia, cuáles son esos detonantes del miedo; porque es evidente que no todos los miedos se despiertan igual en cada uno. Cada individuo que sufre de timidez debe buscar ayuda, esto no significa que otro pueda resolver el tema de la timidez. Sin embargo, en los centros de trabajo y educativos se pueden considerar cambios importantes en la cultura. Algunas sugerencias son: 1. Reformular la idea de que el líder es aquel que busca hacerse visible a costa de la presencia de otros. 2. Asegurar que en los espacios de trabajo exista seguridad psicológica. 3. Escuchar a los que permanecen en silencio, no sólo a los personajes más protagonistas. 4. Asegurarse de reconocer el valor del trabajo realizado y no únicamente de aquellos que se promueven a sí mismos. 5. Ofrecer coaching o mentoría a las personas que sufren inhibición y que han sido identificadas con gran potencial.
A partir de lo anterior, los invito a preguntarse ¿en cuál de los dos lados (¿quizás en los dos?) se sufre de una timidez que le impide participar más activamente en sus áreas de trabajo? Tal vez esta inhibición le impide ver a las personas que le pueden ayudar en los momentos en que más lo necesita.
