Como gorda en tobogán
Así nos dejamos ir muchos reporteros ante ciertas informaciones y tengo dos ejemplos muy cercanos, uno es el de Norma, la señora que tuvo un hijo con el actor Eduardo Yáñez. Resulta que la semana pasada publicaron que luego de las diferencias que tiene Eduardo con su ...
Así nos dejamos ir muchos reporteros ante ciertas informaciones y tengo dos ejemplos muy cercanos, uno es el de Norma, la señora que tuvo un hijo con el actor Eduardo Yáñez.
Resulta que la semana pasada publicaron que luego de las diferencias que tiene Eduardo con su hijo, quizá no sea su verdadero padre biológico. La información está sostenida con alfileres; además, me parece muy ofensivo una afirmación de ese estilo.
Bueno, pues alguien se enteró que esta señora fue a cantar a un karaoke al sur de la ciudad y los compañeros se lanzaron en desbandada a preguntarle si era o no su hijo. Por supuesto que su primera declaración fue que no iba a hablar, se tapó la cara y salió cubierta para evitar que la grabaran.
Los compañeros se le echaron encima y cuando subía al vehículo, “en nombre del periodismo y la libertad de expresión”, continuaron insistiendo. Una vez arriba del carro, un camarógrafo les pateó la puerta, abollándola fuerte; este golpe motivó que el sobrino se bajara a reclamar. Cuando pretendió encararlo, se metieron reporteros, reporteras, hubo gritos y escándalo, como si ellos hubieran hecho algo, siendo que lo único que hicieron fue no querer dar una entrevista.
No entiendo, ¿o acaso es a huevo que hablen con la prensa?, además de que no son artistas. ¿Qué ley dice que tienes que hablar con un montón de reporteros que llegan a agredirte con preguntas de algo que sucedió 38 años antes? Vi una y otra vez las imágenes y puedo decir que me parece lamentable la forma en que en ocasiones se comportan los reporteros y camarógrafos.
El otro ejemplo es el de mi compañera Fernanda Familiar, quien tuvo un serio problema en San Miguel de Allende, por lo que terminó detrás de las rejas y esposada. A alguien se le ocurrió decir que había actuado con prepotencia y se había metido en una representación del viacrucis. Varios comentaristas se le fueron a la yugular diciendo que el video que circulaba en redes sociales era de ella golpeando a los policías y que el jovencito a quien sometían era su hijo.
¿Cuál fue la realidad?, otra totalmente, unos invitados de Fernanda, es decir, un señor, su esposa y su hijo, tuvieron un altercado con los policías de San Miguel de Allende, los golpearon, los sometieron, los tiraron al piso y cuando el chavo grabó con su celular, se lo robaron. Fernanda sólo intervino para intentar calmar las cosas y esto terminó detrás de las rejas. Bueno, pues esta acción arbitraria a todas luces fue suficiente para que a Fer se la acabaran en programas de radio, televisión y redes sociales.
