Encuentros y reencuentros alrededor de una taza de café

Se trata de saber buscar activamente conversaciones con personas significativas y saber encontrarnos y reencontrarnos con quienes nos acompañan en nuestro proyecto de vida.

Habrán notado que más allá de las efemérides regulares, cada vez aumentan en el calendario y en las conversaciones los días internacionales o mundiales de “algo". Por ejemplo, en el mes que corre está el Día Internacional de las Personas de Edad, el Día Internacional del Café y el Día Mundial de las Ciudades. Son días que se articulan para fomentar puntos en común, dar espacio a celebraciones que unen y facilitar el diálogo sobre temas compartidos, y que motivan la reflexión y la solidaridad. Son oportunidades para compartir y conectar con personas de otros lugares, incluso lejanos.

Hoy hablaré sobre el Día Internacional del Café, proclamado y celebrado como tal por la Organización Internacional del Café a partir de 2015. Un primer dato de abreboca sería que el café, después del agua, es la bebida más consumida en el mundo, pues se calcula que, por ejemplo, en 2021 a nivel mundial se tomaron 400 mil millones de tazas de café.1

Hay múltiples razones por las que el café es una bebida tan deseada y consumida, y es que todos hemos experimentado esas facetas de su poder: su aroma y sus componentes dan una sensación de bienestar, tomarlo facilita la concentración, puede mejorar el estado de ánimo y es también una bebida “social”. Esta bebida está presente en jornadas de trabajo, en momentos de distensión e intercambio de ideas, y es silencioso acompañante de la toma de decisiones relevantes personales y laborales.

El aspecto al que quiero enfocarme en esta ocasión es a la capacidad social que el café imprime al ser. Más allá de una bebida, el café es una experiencia que facilita los encuentros y reencuentros personales. Encuentros que, como aprendimos durante los años 2020 y 2021, pueden ser a la distancia, superando así los límites geográficos, culturales y generacionales, pues aprendimos a integrar distintos canales para compartir información y vivir nuevos modos de interacción.

Posiblemente muchos consideremos la pandemia como un hecho lejano y veamos al covid-19 como una enfermedad relativamente controlada. Sin embargo, encontramos en todo esto una inesperada secuela de la cual cuidarnos: en el regreso a la movilidad estamos expuestos a padecer de la “cronopatía”. La palabra tiene por raíz etimológica cronos, “dios del tiempo; tiempo” y pathos, “sufrimiento”, y se define como la obsesión de ciertas personas por aprovechar el tiempo al máximo.2

Recuerdo una entrevista que le hicieron a Isabel Rojas Estapé3, periodista española y psicóloga especialista en terapia de las emociones, en la que identifica la “cronopatía” como el sentimiento o necesidad casi patológica de aprovechar el tiempo, de hacer cosas todo el día, de llenar las horas con actividades que reporten un beneficio funcional o palpable. Esta situación puede frenar nuestra capacidad de vivir el presente y puede disminuir nuestra concentración en las actividades que realizamos.

La autora en su entrevista nos invita a “aprender a parar”, a aprender a instalarse en el momento presente –habiendo cerrado y aceptado las heridas del pasado, y mirando hacia el futuro–, para disfrutar lo cotidiano. No puedo coincidir más. Creo que tenemos que saber incluir en nuestra cotidianidad momentos nuestros, momentos gustosos.

Se trata de buscar esa taza de café por la mañana, estar consciente del valor de cada interacción que tenemos en casa, el trabajo o con los amigos. Se trata de saber buscar activamente conversaciones con personas significativas y saber encontrarnos y reencontrarnos con quienes nos acompañan en nuestro proyecto de vida.

Cada día tenemos la opción de decidir la calidad de nuestras coincidencias y encuentros, dotándolos de sentido y significado y ,por lo tanto, de trascendencia. La experiencia de detener el tiempo y disfrutar de una grata compañía compartiendo un café es una buena decisión para enfrentar y evitar la “cronopatía”.

Independientemente de que luego aparezca en el calendario el Día Internacional o Día Mundial de…, para nosotros cada día puede ser, si queremos, si tan sólo lo propiciamos, el Día del Encuentro Personal con... Es una gran oportunidad, ¿la tomas mañana?, ¿con quién te animas?

1. La Vanguardia (2021) https://www.lavanguardia.com/participacion/retos/20210928/7750849/cual-s...

2. Montagud, N, (2021) Cronopatía: características de la obsesión por aprovechar el tiempo. Publicado en https://psicologiaymente.com/psicologia/cronopatia

3. Rojas, I. (2021) La felicidad, todo el mundo la anhela, todo el mundo la desea. https://youtu.be/qRQkHC7GZrM

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