El Ejército, garante de los derechos humanos y de la seguridad
Para el Ejército noviembre como septiembre, también es el mes de la patria. Recordemos que nuestras Fuerzas Armadas como organización institucionalizada surgen de la Revolución Mexicana, cuyo 104 aniversario se celebra el próximo 20 de noviembre. De ese primer gran ...
Para el Ejército noviembre como septiembre, también es el mes de la patria. Recordemos que nuestras Fuerzas Armadas como organización institucionalizada surgen de la Revolución Mexicana, cuyo 104 aniversario se celebra el próximo 20 de noviembre. De ese primer gran movimiento social del siglo XX, emana nuestra Carta Magna, con su espíritu garantista y da certeza jurídica al instrumento de Estado que vela por la seguridad nacional y la soberanía. Por ello el secretario de la Defensa Nacional izó la bandera el día 3 en el asta monumental del campo militar Marte.
Ahí, el general secretario Cienfuegos recordó que con el izamiento se reafirma con pasión nuestra mexicanidad y el orgullo de lo que somos como nación, además resaltó que la consigna de los militares no sólo es resguardar y defender nuestro máximo símbolo de libertad, independencia y soberanía, sino servir a la sociedad mexicana toda, a las instituciones y a la Patria.
Más aún, el general de más alto rango reiteró el compromiso de servir y servirles bien a los mexicanos con orgullo y observar conductas intachables para continuar con el reconocimiento y confianza que le otorgan los habitantes de nuestro país.
De esa forma, toma especial significado el compromiso que manifestó, a nombre de todos los elementos, de actuar con firmeza en lo correcto, con respeto a los derechos fundamentales del ciudadano, actuar siempre con legalidad, honradez e integridad tanto en la vida privada como en el servicio.
Las Fuerzas Armadas son y seguirán siendo el principal baluarte que genere condiciones para que la nación mantenga su marcha de desarrollo y progreso.
A propósito de nuestra Revolución Mexicana, es fundamental resaltar que en la Constitución Política de 1917 se plasma el reconocimiento de los derechos humanos y el gobierno se compromete a preservarlos. Por ello hace décadas la Sedena fortaleció la cultura al respeto de éstos y en 2008 creó una Dirección General y la implementación de programas de capacitación y actualización permanente, así como la suscripción de convenios nacionales e internacionales en la materia.
En su calidad de servidores públicos, los integrantes del Ejército mexicano tienen la obligación de respetar los derechos humanos en todas las operaciones que realizan y el profesionalismo que demuestran les ha ganado el respeto y confianza del pueblo de México. A la fecha se ha capacitado, en materia de derechos humanos y de derecho internacional humanitario a 99% de los soldados incluidos mandos de todos los niveles y sólo queda pendiente el personal de nuevo ingreso.
El tema de los derechos humanos es parte fundamental en los planes y programas de estudio de los planteles militares y cursos de capacitación, incluso este año se publicó el Manual del Uso de la Fuerza, de aplicación común a las tres fuerzas armadas, cuya difusión es obligatoria para estudiantes y personal militar.
Consecuencia de ello es la reducción del número de quejas por presuntas violaciones a los derechos humanos. Del 1 de enero al 30 de septiembre de 2012 se recibieron mil 163 quejas; en el mismo periodo de 2013 se notificaron 663, lo que representa una disminución de 43%, y en el mismo lapso de 2014 se han recibido 333, lo que equivale a una reducción de 72% comparado con 2012.
Con esos datos duros, tiene validez el pronunciamiento del general Cienfuegos de que las armas que la nación pone bajo resguardo del Ejército son para proteger el activo más preciado que tiene México: su gente, con respeto a la ley y derecho de los ciudadanos, además para defender la integridad, independencia y soberanía de la nación.
El propio Presidente de la República ha reconocido que las Fuerzas Armadas son y seguirán siendo una pieza fundamental del Estado mexicano por el alto desempeño, temple, disciplina y lealtad de los institutos armados en el esfuerzo nacional contra la delincuencia.
Sin duda, el Ejército coadyuva en la construcción de un país de leyes y de confianza plena.
Apostilla: ni con esa mezquina campaña mediática que ha emprendido contra el general secretario Cienfuegos, los agoreros del desastre podrán vulnerar las virtudes de los soldados mexicanos. El Ejército nacional, popular de origen, es hoy el mejor aliado de los ciudadanos. La disciplina y vocación del servicio militar está muy por encima de la difamación. La Sedena aceptó la recomendación de la CNDH sobre el caso Tlatlaya, no porque asuma una responsabilidad que no tiene, sino con el afán de coadyuvar en el esclarecimiento de los hechos
* Catedrático de la Universidad Anáhuac. México Norte
y Vicepresidente de la Academia Mexicana de Derecho Internacional
Twitter: @fpr_enlinea
