Peso fuerte
Por Fadlala Akabani* Una de las más oscuras predicciones de la oposición planteaba antes de 2018 que, el eventual arribo de López Obrador sería un desastre para la estabilidad cambiaria de nuestra moneda con respecto al dólar estadunidense, los augurios pronosticaban ...
Por Fadlala Akabani*
Una de las más oscuras predicciones de la oposición planteaba antes de 2018 que, el eventual arribo de López Obrador sería un desastre para la estabilidad cambiaria de nuestra moneda con respecto al dólar estadunidense, los augurios pronosticaban que la sola toma del poder implicaría una depreciación automática del 25% encareciendo el precio del dólar hasta los 25 pesos mexicanos por unidad. Sin embargo, esto no sucedió.
Sólo en medio de la más grave crisis sanitaria y económica de la época contemporánea, el peso mexicano sufrió una depreciación del 5.1% que lo llevó a superar la barrera de las 25 unidades por dólar, cotizando en 25.36 a finales de marzo del 2020. Pese a este revés, el peso registró en 2020, un promedio anual de cotización de 20 pesos con 48 centavos por dólar y cerró el año por debajo de las 20 unidades, en 19.90 pesos por dólar.
La apreciación del peso toma relevancia ante un contexto internacional donde las monedas de mercados emergentes y de países en la región están sufriendo depreciación. Tras acumular cuatro semanas consecutivas de ganancias frente al dólar, la semana pasada (23 al 27 de mayo) el peso se apreció 1.5%, cerrando su cotización en 19.57 pesos por dólar, el mejor cierre en 26 meses, muy cercano al registro de 19 pesos y 53 centavos obtenido el 4 de marzo pasado, 7 días antes de que la OMS declarara la pandemia por covid-19. Tanto las proyecciones de analistas de la banca nacional (como Banorte) e internacional (como Bank of America) coinciden en su lectura sobre las señales que ha dado Banxico: la subida en su Tasa de Interés Interbancaria a un día (principal instrumento de política monetaria para contener la inflación) en 75 puntos base del 7 al 7.75 por ciento. En el corto y mediano plazos no se descarta continuidad en la apreciación del peso debido al manejo oportuno de la tasa de interés de Banxico, incluso para Bank of America, la apreciación del peso también se ha visto influida por el manejo de la política fiscal del gobierno de México que mantiene una línea de austeridad y no adquirió nueva deuda durante la pandemia.
Esta solidez tiene implicaciones positivas para la economía, tanto en el nivel macro como en el micro. A nivel macroeconómico, su fortaleza se interpreta como un signo de estabilidad y confianza para la inversión extranjera y el aumento en la llegada de divisas, asimismo, en solidez financiera para la productividad nacional, como lo consigna el reporte de Pemex a la Bolsa Mexicana de Valores del primer trimestre de 2022, donde se reporta un volumen total de ventas (nacionales e internacionales) por 506 mil 794 millones de pesos, con una utilidad neta de 122 mil 493 millones de pesos, de los que la paraestatal estima que un 50.61% se deben gracias al fortalecimiento del peso, es decir, 62 mil millones de pesos de ganancias por apreciación cambiaria respecto al dólar, así como una reducción de sus pasivos (deuda) en 3.9%, debido a que los compromisos adquiridos por Pemex son realizados en precios spot, entonces, en caso de apreciación necesita menos pesos para pagar deuda e insumos.
Conviene tener en perspectiva que durante el sexenio 2012-2018, funcionarios atribuían pérdidas de Pemex ante el fortalecimiento del peso, el resultado tras la reforma energética del PRIAN fue una devaluación del 55.37% que pasó de 12.93 en diciembre de 2012 a 20.09 pesos por dólar en noviembre de 2018; a su vez, los hidrocarburos también se dispararon, la gasolina premium pasó de 10.70 a 20.46 pesos, y la magna pasó de 11.30 a 22 pesos, incrementos de 91.2 y 94.6%, respectivamente.
A nivel microeconómico, la devaluación de la moneda constituye un factor determinante en la inflación al generar presión en los precios de bienes y servicios, afectando los precios de productos de la canasta básica, reduciendo el poder adquisitivo en la población de menores ingresos. Un dato de referencia es el del incremento en las ventas nacionales de Pemex (diesel y gasolinas) en territorio nacional, que en el primer trimestre de 2022 registraron un volumen de 253 mil 700 millones de pesos, 51.3% más respecto a los 167 mil 600 millones de pesos del mismo periodo en 2021. La estabilidad de precios en los hidrocarburos permite a los micro y pequeños empresarios mantener condiciones de competitividad al estimular la producción y compensar los efectos inflacionarios en sus costos operativos.
Si bien la inestabilidad cambiaria e incertidumbre económica desde la pandemia detonó una espiral inflacionaria global, México registró al cierre de abril de este año una inflación anualizada de 7.72%, manteniéndose por debajo de los niveles inflacionarios de países cuyas economías suelen ser estables, como EU, Chile y Colombia, que registraron incrementos inflacionarios del 8.3, 10.5 y 9.2%, durante el mismo periodo, respectivamente
El presidente de México López Obrador encabeza un esfuerzo articulado entre la iniciativa privada, el gobierno y el pueblo de México para contener esta espiral alcista, garantizando la estabilidad de precios en los productos de la canasta básica con base en el estímulo a la producción nacional, mismo que comienza a brindar estabilidad al Índice Nacional de Precios al Consumidor y reducir los precios promedio de 24 productos (canasta básica) en las diferentes regiones del país. En Ciudad de México, la Central de Abasto es orgullosamente uno de los centros de distribución con precios promedio más bajos para surtir la canasta básica a nivel nacional, ubicándose en 1,056.40 pesos al cierre de mayo.
