Infonavit, más allá de la colocación de crédito

El Infonavit se ha enfocado en acabar con los créditos impagables implementando una Política de Cobranza Social que privilegia la mediación y elimina los desalojos

Por Carlos Martínez Velázquez

En diciembre de 2018, asumimos el compromiso de regresar el Infonavit a sus verdaderos dueños: las familias trabajadoras de México. Nos centramos en satisfacer sus necesidades reales de vivienda y recuperar nuestra esencia como institución de seguridad social del Estado mexicano que acompaña a las familias trabajadoras para que formen su patrimonio.

Comenzamos la administración con la determinación y vocación de transformar al Infonavit. Dejamos atrás la política neoliberal de colocación de créditos a destajo, que generó abandono de vivienda, créditos impagables, juicios masivos, desalojos y macrosubastas de vivienda recuperada, a costa del patrimonio de las y los trabajadores.

Rompimos el paradigma de las “ciudades dormitorio” que se crearon por el modelo expansivo de vivienda. En 2020, el presidente López Obrador, de la mano de los tres sectores (empresarios, sindicatos y gobierno), propuso una reforma a la Ley del Infonavit que transformó su operación y su relación con las personas.

Gracias a esos cambios, hoy el Instituto ofrece créditos para la autoproducción de vivienda, como ConstruYO Infonavit, así como para la adquisición de terrenos, con Crediterreno. Ambas opciones permiten que las y los derechohabientes puedan construir su patrimonio a su gusto, a su ritmo, de acuerdo a sus necesidades y sin que Infonavit decida por ellos.

Otro cambio es la baja en las tasas de interés de los créditos: hoy paga menos quien gana menos. Anteriormente, las tasas eran superiores al 12%, actualmente el Infonavit tiene la tasa más baja del mercado hipotecario que va del 3 al 10.45%, de acuerdo al salario del o la trabajadora.

Además, ahora las y los derechohabientes pueden unir sus créditos –sin la necesidad de estar casados–, para facilitar su acceso a una vivienda de mejor ubicación y mayor calidad. Hasta el momento se han colocado más de 152 mil financiamientos de este tipo, llamados Unamos Créditos.

Con la finalidad de garantizar viviendas adecuadas, que promuevan el bienestar de las familias de México, el Infonavit cambió, desde mayo de 2022, las Reglas de Otorgamiento de Crédito, que especifican que sólo se financiarán casas que tengan a máximo 2.5 kilómetros de distancia centros de entrenamiento, hospitales, escuelas, transporte y ofertas de empleo.

Pero la transformación del Infonavit no sólo se basa en los financiamientos que otorga, también se ha enfocado en acabar con los créditos impagables implementando una Política de Cobranza Social que privilegia la mediación y elimina los desalojos.

Hoy, 4.5 millones de personas se han beneficiado con algún programa de Cobranza Social, con apoyos que equivalen a 160 mil millones de pesos. Además, hemos logrado 109 mil convenios de mediación, casi el doble de lo que se firmó en los 4 años anteriores.

Creamos los programas de liquidación anticipada para recompensar el pago cumplido de las personas en el último tramo de su crédito. Así, 233 mil personas acreditadas han obtenidos descuentos por más de 5 mil 400 millones de pesos.

Se implementaron los programas de Regularización de Escrituras 1972-2007 y de Cancelación de Hipotecas, que han permitido que 24 mil 870 familias reciban su título de propiedad y que 79 mil 590 personas que ganan menos de 7 mil 300 pesos reciban la cancelación de su hipoteca de manera gratuita.

Por si fuera poco, pusimos en marcha el programa Responsabilidad Compartida, que ha permitido que más de un millón de familias cambien su crédito de Veces Salario Mínimo a pesos, obteniendo descuentos por más de 77 mil millones de pesos.

Con este programa, las familias congelan sus mensualidades y evitan que su crédito aumente cada año a causa de la inflación, como sucedía en el esquema de crédito implementado por gobiernos anteriores.

A más de cuatro años de esta administración, en el Infonavit asumimos el reto de seguir transformándonos, porque a lo largo de este tiempo se han generado las bases para poder enfrentar el futuro, siempre poniendo a las y los derechohabientes al centro de sus decisiones.

Y viendo hacia el futuro, buscamos apoyar la realización de planes de desarrollo urbano y vivienda en los municipios y áreas metropolitanas más atractivas para la relocalización de empresas, el llamado nearshoring.

Apostamos por trabajar con autoridades locales para identificar proyectos de vivienda y acompañar los grandes proyectos de infraestructura en el país, como el Tren Maya o el corredor del Istmo de Tehuantepec.

Así llegamos a la 127 Asamblea General del Infonavit, que se celebró el pasado 28 de abril en la Ciudad de México. Hoy somos mucho más que una institución que financia la compra de casas por el solo hecho de colocar inventario: somos una institución de seguridad social que acompaña a las personas para que formen su patrimonio a lo largo de su vida laboral.

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