El martes de Trump y nuestro gasolinazo

La presidenta Sheinbaum dijo ayer a transportistas y agricultores que desafiaban a su gobierno con bloqueos de carreteras y caminos que la protesta no tenía razón de ser y que, en cualquier caso, los recursos del gobierno no son infinitos ni alcanzarían para cubrir sus demandas. Concentrémonos en este último punto, porque ayer también la Presidenta destacó que el subsidio a las gasolinas para contener el alza internacional de precios desencadenada por la guerra de Irán está siendo de 5 mil millones de pesos a la semana –unos 280 millones de dólares semanales–. Una barbaridad. Trump ha amenazado con destruir Irán hoy mismo, o cuando se le pegue su fucking gana. Puede suceder pronto o puede que no. ¿Cuánto tiempo, entonces, soportará la administración Sheinbaum un subsidio de esa magnitud si sus recursos no son infinitos? Proyectemos: si el subsidio se mantuviera en ese nivel, un mes más de guerra implicaría unos mil 200 millones de dólares; medio año, 7 mil; un año, 14 mil. Sería una carga muy difícil de sostener –prácticamente imposible–, incluso para un gobierno que ha jurado no castigar nunca jamás al pueblo con un gasolinazo, como el del neoliberal Peña Nieto en 2017. Nueve años atrás. Así es que queda cruzar los dedos y esperar que la guerra no se vuelva infinita.