*Los aficionados azules siguen esperando que las buenas noticias que les prometieron hace una semana, no tarden.
A pesar de que Clara Brugada diga hoy que el Parque Bicentenario no es opción para que el Cruz Azul construya ahí su estadio, la realidad es que fueron los propios cementeros quienes declinaron el ofrecimiento, por el alto riesgo financiero que representaba para ellos.
Y es que la jefa de Gobierno les habló de ejecutar el proyecto a través de un Permiso Administrativo Temporal Revocable, que el gobierno extiende para el aprovechamiento de bienes públicos por tiempo limitado.
Cierto que ese permiso puede ser incluso por 99 años, pero la autoridad puede revocarlo en cualquier momento —sin indemnización alguna— si considera que se violaron las bases.
Si un aficionado sacara una arma y disparara contra el público, por ejemplo, sería motivo suficiente para concluir el acuerdo, y toda la inversión —que en ese caso sería de cientos de millones de pesos— se iría a la basura.
Los cementeros llevan años queriendo construir su estadio, pero les ha sido muy difícil encontrar un lugar en la ciudad, debido a la falta de reserva territorial.
Hace una semana, la jefa de Gobierno recibió a Víctor Velázquez, presidente del Cruz Azul, para hablar del tema, y al término de la reunión ambos anunciaron que pronto habrían noticias para los aficionados de La Máquina.
La reunión fue propiciada por la gobernadora de Morelos, Margarita González Sarabia, quien le marcó directamente a Clara para pedirle que recibiera a los directivos azules; la respuesta fue inmediata y los recibió al siguiente día.
Los cementeros tiene una excelente relación con González Sarabia, porque llevaron a su equipo femenil a jugar en el estadio Coruco Díaz de Zacatepec, que está subutilizado, a pesar de que en su gobierno, Graco Ramírez hizo una millonaria inversión para modernizarlo.
Esa cancha les fue ofrecida incluso a los cementeros para que jugaran gratis ahí, pero la directiva no quiere salir de la Ciudad de México; tampoco Clara ni la Presidenta Sheinbaum los quieren dejar ir.
Previo a esa reunión, cabilderos le habían ofrecido a Velázquez reunirlo con la jefa de Gobierno, a cambio de una jugosa propina; la gobernadora de Morelos se la consiguió en tres minutos y gratis, por lo que se generaron buenas expectativas.
Pero como ahora está claro que el estadio no va a estar en el Parque Bicentenario, la situación se ve como al principio y La Máquina sigue buscando un lugar para su casa. Los aficionados azules siguen esperando que las buenas noticias que les prometieron hace una semana, no tarden.
CENTAVITOS
Ahora que Morena y sus dirigentes están metidos hasta el cuello en un lodazal de corrupción y nexos con el crimen organizado, los diputados guindas arman en Donceles una campaña para desacreditar a la alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, acusándola de manipular licitaciones para entregar contratos a sus cuates. ¿De quién habrá sido la ridícula idea de pegar en los curules cartelones de una nueva Estafa Maestra? Primero, porque Morena arrastra casos como el de Segalmex (el más escandaloso de la historia); huachicol fiscal; La Barredora de Adán Augusto López; los trenes de Bobby y Olán y un sinnúmero de raterías, que los define como el partido más corrupto. Y para rematar, mandan a Víctor Hugo Romo a lanzar los ataques, a pesar de que en sus dos administraciones en Miguel Hidalgo acabó acusado de corrupción, misma que no avanzó porque las autoridades encargadas de investigar eran de Morena. Ridículos y chiquitos los morenitos de Donceles.
