El dilema de Morena y sus alcaldes
En Morena todos tienen claro que, como dijera Eduardo Cervantes –su primer presidente en la capital–, la corrupción y el alejamiento de los principios que les dieron origen, los puede llevar a otra derrota en dos años, como la de 2021 en la Ciudad de México. Las ...
En Morena todos tienen claro que, como dijera Eduardo Cervantes –su primer presidente en la capital–, la corrupción y el alejamiento de los principios que les dieron origen, los puede llevar a otra derrota en dos años, como la de 2021 en la Ciudad de México.
Las palabras de Cervantes, que le costaron su cargo como capacitador en el partido, pueden no gustar, pero nadie podría meter las manos al fuego en favor de que la 4T repetirá el último triunfo de 2024.
Es aquí donde se centra el debate sobre qué hacer con la reelección de sus alcaldes capitalinos –lo cual les permite la ley–, pues Claudia Sheinbaum ha pedido a la dirigencia guinda que prohíba en su partido acceder a ese derecho.
El dilema para los morenistas es que, de no autorizar que sus alcaldes repitan, los riesgos de una derrota en 2027 se multiplicarían, pues si no los dejan ir por otro periodo consecutivo, sus alcaldías se convertirán en un botín por el que todos pelearán a muerte.
Aleida Alavez, por ejemplo, no es santo de la devoción de Clara Brugada, quien cada que puede le mete el pie para evitar que se consolide como alcaldesa en Iztapalapa; la jefa de Gobierno quiere ese espacio para alguien de su equipo.
Y tal vez lo logra, pero entonces tendrá que enfrentar la resistencia interna de los grupos que Aleida pudiera consolidar –así sean pocos–, para hacerle contrapeso a Brugada, que en una de ésas logra que su partido retenga la alcaldía, pero quién sabe si las diputaciones.
Iztapalapa es sólo un ejemplo del peligro en que estaría Morena si no cierra un acuerdo lo más pronto posible, pues otro territorio que ha estado bajo fuego amigo desde que arrancó, es el que encabeza Circe Camacho en Xochimilco.
El principal problema para la petista no viene de la oposición, sino del gobierno de la CDMX, donde el jefe de Capital Humano de Clara, José Carlos Acosta, busca cómo desbancar a la alcaldesa y recuperar ese espacio para uno de los suyos.
José Carlos mantiene cierta influencia en la alcaldía que gobernó, pero Circe ha ido tejiendo sus propias alianzas y la lucha entre ellos sería fatal para la 4T. La grilla ahí está a tope, pues tratan de culpar a la alcaldesa del rechazo vecinal a la Utopía de Brugada en el Deportivo Xochimilco.
Una más sería la Gustavo A. Madero, donde Janecarlo Lozano se ha vuelto una obsesión para César Arnulfo Cravioto, secretario de Gobierno, a quien el alcalde dejó fuera de la pelea por ese territorio el año pasado.
Dicen que Cravioto trae la estaca clavada de esa derrota y, a pesar de que repite a todo el que lo quiere oír que de su cuenta corre que Janecarlo no repita, el hecho es que su jefa no lo cree igual, pues ve al alcalde como un mal necesario para conservar la GAM.
Y así le puede pasar en otras alcaldías como Tlalpan, Milpa Alta, Iztacalco o Azcapotzalco, donde si las alcaldesas no tienen el incentivo de repetir, o de nombrar a sus relevos, pueden bajar los brazos el día de la elección.
Todo un dilema de Morena para impedir o no la reelección.
CENTAVITOS...
Y hablando de GAM, parece que Cravioto metió la mano en el equipo de Norberto Nazario, cacique de ese territorio, quien al quedar impedido de repetir como diputado en 2024, logró una curul para su esposa, Ana Buendía, y así retener el hueso. No contó con que, una vez que llegó a la diputación, su esposa le diera la espalda –dicen que incluso se divorció de él– e hizo equipo con el secretario de Gobierno. ¿Traición o karma, se preguntan muchos?
