Los representantes de los partidos suelen evadir su responsabilidad hablando del momento político correcto, la reforma posible y no la deseable, así como una serie de pretextos para esconder su mezquindad y limitación de miras.
En por lo menos dos ocasiones la reforma laboral se detuvo por los intereses políticos de corto plazo. Francisco Rojas, coordinador de los diputados del PRI, frenó estas iniciativas aparentemente para favorecer los intereses de Enrique Peña Nieto, así como detener las aspiraciones de Javier Lozano y Manlio Fabio Beltrones.
El primero de los intentos fue una iniciativa realizada por el PAN y el gobierno de Felipe Calderón, la cual se detuvo aparentemente porque había grupos que consideraban que habría modificaciones en cuanto a las jornadas laborales en detrimento de los sindicalizados.
El segundo intento fracasó a pesar de que fue diseñado por los senadores del PRI, aprobado por toda la Cámara alta. Cuando llegó a la de Diputados, los de Acción Nacional, capitaneados por Josefina Vázquez Mota, la firmaron sin modificar un punto o una coma. Sin embargo, los diputados del PRI decidieron no seguir avanzando haciendo cálculos electorales.
Hoy la situación es total y absolutamente diferente. Desde su victoria electoral, Peña Nieto ha insistido en varias ocasiones que es necesaria una reforma laboral y que la impulsará con toda intención.
Por su parte, el PAN ha insistido en una gran cantidad de ocasiones que es necesaria esta reforma a favor de un mayor crecimiento del país. En los hechos, la ex candidata de ese partido le ha dado un total apoyo estampando su firma en una iniciativa impulsada por PRI.
El partido todavía presidido por Gustavo Madero ha dejado claro durante el fin de semana que no serán una oposición mezquina, que estarán a favor de las mejores causas del país y que, por lo tanto, no se opondrían a una reforma laboral.
El momento no podría ser mejor para relanzar, incluso en un periodo extraordinario, la reforma laboral. Para el Presidente significaría el cumplimiento de una de sus principales promesas electorales. Para el PAN implicaría demostrar que no serán una oposición mezquina y que esta Legislatura, que está por terminar, está dispuesta a realizar las mejores decisiones a favor del país.
Para el PRI significa demostrar que tienen capacidad para lograr acuerdos a favor de los mexicanos, incluso antes de regresar a Los Pinos. Para Peña Nieto es, sin lugar a dudas, la oportunidad de comenzar con el pie derecho
su gobierno.
Los costos políticos de la reforma se diluirían entre el gobierno saliente y Acción Nacional, así como una Legislatura que está a punto de terminar y que, por lo tanto, no tendrá mayores impactos.
Para el ganador de las elecciones significa que los beneficios de la reforma se comenzarían a registrar al principio de su gobierno y, por lo tanto, le daría la oportunidad no sólo de consolidarse sino de tomar un gran impulso para ir hacia otras reformas, como la energética y la fiscal.
Lo único que podría detener una reforma laboral sería que el ardor de los panistas por haber perdido les impida frenar esta iniciativa que, sin lugar a dudas, podría estar lista incluso antes de terminar agosto.
En ningún otro momento habrá una ventana de oportunidad tan importante como ahora para lograr la reforma laboral. Sólo es necesario retomar la iniciativa aprobada por los senadores y avalada por la bancada del PRI.
No impulsar un periodo extraordinario de sesiones en el cual se haga la reforma laboral sería un error verdaderamente costoso no sólo para el nuevo gobierno, sino para la inmensa mayoría de los mexicanos.
Santiago
En la feria de nombres que se barajan para la nueva administración uno de los que más se escucha es el de Santiago Levy.
Un hombre que no sólo es considerado uno de los mejores economistas del país, sino el padre de los programas de México en contra de la pobreza.
Él fue quien replanteó la seguridad social en México cuando era secretario de Desarrollo Social, viéndolo como la necesidad de dar mejores herramientas para que los mexicanos puedan competir en igualdad de circunstancias.
El concepto partió desde reconocer que la parte más importante del desarrollo de las personas se da desde el seno materno hasta los cuatro o cinco años.
Con base en esta visión fue quien desarrolló Solidaridad, que luego cambió de nombre por Progresa y de ahí a Oportunidades. El cambio sólo ha sido de nombre, puesto que se trata de versiones cada vez más desarrolladas, transparentes y menos clientelares que todos sus antecedentes.
Una de las muchas tonterías que cometió Vicente Fox como Presidente de la República fue cambiar por menos de un plato de lentejas la posición de Levy como director del IMSS, cuando él fue una pieza fundamental para la reforma al sistema de pensiones de ese instituto.
Muchos son los que ven a Levy como secretario de Hacienda, de Salud, de Desarrollo Social o, incluso, al IMSS. Sin embargo, la realidad es que este hombre debe ser considerado, pues se trata de una de las mentes más brillantes de México.
Negociación
El mitómano Christian Cadenas y quienes todavía se creen sus mentiras, dice que Med Atlántica se reunirá esta semana con el secretario de Comunicaciones y Transportes, Dionisio Pérez-Jácome, para ahora sí leerle la cartilla y obligarlo a que le devuelva sus slots y rutas (las cuales no ha perdido Mexicana de Aviación) así como que le dé un título de operador aéreo provisional que sigue sin existir en la ley.
Según él, sus contactos con el equipo de Enrique Peña Nieto harán que cambie la balanza. Pobrecito.
