Distracción imperdonable

Bruno Ferrari se empeñó en la firma de acuerdos comerciales que no eran queridos por los empresarios.

A Bruno Ferrari le queda muy poco tiempo como secretario de Economía y muy posiblemente como servidor público. De hecho, este hombre ha señalado que cuando fue nombrado para el cargo, ya pensaba regresar a la iniciativa privada, pero que Felipe Calderón “lo convenció”.

Sin embargo, su paso será recordado por sus errores de criterio y distracciones que por sus aciertos. Se empeñó en la firma de acuerdos comerciales que no eran queridos por los empresarios mexicanos; trató de convertirse en un factor durante el periodo electoral que culminó con el reto a los candidatos presidenciales a que debatieran con él sobre cuestiones económicas. Nadie le hizo el más mínimo caso.

Mientras estaba ocupado en jugar a la política, no se dio cuenta de lo que estaba sucediendo con Argentina. Tan no se dio cuenta que no hizo ninguna clase de trabajo político para hablar con el equipo económico de Cristina Fernández ni le hizo ninguna clase de advertencia al presidente Felipe Calderón sobre el riesgo que implicaba el creciente populismo del gobierno sudamericano.

En la industria automotriz había un miedo creciente a que Argentina reventara el ACE en este sector siguiendo los exitosos pasos de Brasil en contra de las exportaciones mexicanas.

El secretario de Economía no lo pudo ver puesto que actuaba con una gran soberbia. Según él se ganó más de lo que se esperaba con Brasil. La industria automotriz esperaba que no se cambiara el acuerdo comercial.

Y cuando se publicaron las primeras advertencias, que venían de la propia Argentina y de la industria mexicana, Ferrari dijo que eso no pasaría simple y sencillamente porque él opinaba que así no sería.

Tan no lo tenían en el radar que ni hicieron trabajo preventivo ni claramente saben en este momento qué hacer. Sólo envían mensajes de que estudian, analizan y demás.

Una vez ganada la posición, lo que pueda sacar México será muy poco.

Raros

Mientras que Nicole Reich y sus colaboradores están dedicados a mirar la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio y hasta se dan el lujo de decirles a los demás, en el marco del respeto mutuo, lo que debe ser importante para un medio de comunicación, la realidad es que Scotiabank es un banco sumamente raro.

Uno de los valores que pretenden hacer valer es que son un banco que tiene un acento en las mujeres. Quizá a alguno de los “genios” comunicacionales se le ocurrió que como era el único banco dirigido por una mujer, pues entonces ese sería su distintivo. Todavía hace unos días presumían que son el banco que más empleadas tiene incluyendo en puestos directivos.

De hecho, el año pasado inventaron una serie de reuniones exclusivas para reporteras puesto que se buscaba generar un ambiente más cordial y quién sabe cuántas cosas más. Sin embargo, el experimento sexista fracasó en buena medida por las quejas de los reporteros: unos porque se sentían excluidos y otras porque les parecía una frivolidad del tamaño del mundo.

Más allá, si realmente pretenden ser un banco destinado a las mujeres no tienen productos destinados para ese sector específico. Sin lugar a ninguna duda, la única institución que ha explotado con seriedad ese segmento es la dirigida por Alejandro Valenzuela con toda la gama de productos empaquetados como Mujer Banorte.

Los “expertos comunicólogos” de Scotiabank son un misterio para los miembros de la Asociación Mexicana de Bancos. No tienen un representante determinado ni un referente para estos temas, puesto que ni siquiera participan en este comité, quizá por eso se meten en los problemas que se meten por las acciones que causaron no sólo despidos sino también renuncias de empleados de muy alto nivel.

¿Bolivarianos?

En las redes sociales circula un video en el cual Martín Esparza agradece a representantes de la embajada de Venezuela que les hayan ido a explicar el modelo Bolivariano y cómo aplicarlo en México en contra del capitalismo.

Preocupan varias cosas de lo que puede verse de este video sobre un acto que se desarrolló el 16 de abril. Primero las imágenes: el fondo del escenario es una suerte de mural de obreros y la bandera de Venezuela.

Franqueando al líder del SME están las banderas de México y del país sudamericano. En el centro una foto de Hugo Chávez con su tradicional camisa en rojo.

En su discurso Esparza no duda en asegurar que el presidente venezolano se curará porque se está tratando en Cuba y que ganará las elecciones de octubre próximo. Termina haciendo evidente que pretende que el modelo económico de Venezuela sea implantado en México.

Y hay quienes dudan de la intervención del gobierno de Chávez para exportar su visión del mundo hacia México.

Herencia

En poco más de un mes Carlos Morineau asumirá la secretaría general de ASPA y heredará la peor crisis en su historia. La gestión de su antecesor Fernando Perfecto no sólo hizo la vida más difícil a los agremiados sino que ha permitido que hasta los fondos de pensiones sean dragados por mantener una ilusión cada vez más lejana.

A no ser que ocurriera algo total y absolutamente fuera del presupuesto, Morineau cambiará radicalmente la forma en que se ha enfrentado el Concurso Mercantil de Mexicana de Aviación.

De entrada, se tienen grandes interrogantes sobre la pertinencia de seguir apoyando a Med Atlántica (los pilotos pusieron su 5% de la línea aérea a disposición de los dizque inversionistas que representa Christian Cadenas) y sobre las decisiones que se han tomado. Hay claridad en que la quiebra hubiera sido una mejor opción para proteger el interés de los propios pilotos de ASPA.

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