Medallas robadas

Lo aprobado en la Cofetel poco tiene que ver con lo que proponía De Swaan.

Dentro de los opinadores del sector de las telecomunicaciones hay una subclase que realmente debe preocupar, puesto que se trata de aquellos quienes han inventado toda una historia de castillos, dragones y brujas con bizarras bolas de cristal que nada tienen que ver con la realidad.

Los de esta clase, que se sienten químicamente puros, aunque sean empleados del presidente de la Cofetel o estén dando sus pininos políticos, son los que han inventado la mayoría de las leyendas que hay en torno a la televisión abierta.

Durante demasiados años se ha dicho que el gobierno tenía que licitar una tercera cadena de televisión abierta para que luchara en contra del maldito monstruo de dos cabezas que durante muchos años ha dañado la competencia; sin embargo, aman al monopolio porque les parece bueno.

El mismo viernes el grupo de Carlos Slim anunció que no tienen interés en participar en la licitación de las frecuencias de televisión abierta porque no está de acuerdo con su modelo de negocios.

El comisionado José Luis Peralta ha opinado en reiteradas ocasiones que la mejor manera de aumentar la competencia en la televisión no necesariamente pasa por la licitación de más canales abiertos, puesto que cada vez hay más opciones de paga o por otras vías como puede ser internet.

Los canales que habrán de ser licitados tendrán que, necesariamente, subirse a plataformas de paga para aumentar su alcance, puesto que es un hecho que cada vez menos mexicanos sólo utilizan televisión abierta.

Brujas

Tras el acuerdo que tomó el pleno de la Cofetel de licitar canales de televisión que pueden ir desde uno hasta 153 (con su espejo digital), hubo quienes trataron de decir que se trataba de un éxito de Mony Sacha de Swaan, aun cuando lo aprobado poco tiene que ver con lo que había propuesto el presidente de esa comisión en el pleno del 25 de enero.

El presidente de ese organismo dio una serie de entrevistas que, como es su tradición, buscan inducir opiniones favorables equivocadas sobre el funcionario, puesto que se trató de un trabajo de los otros comisionados, muy destacadamente de Gonzalo Martínez Pous

y Alexis Milo.

Hasta cierto punto es comprensible que Mony Sacha trate de aferrarse no sólo al puesto sino que pretenda recuperar lo que parece imposible: respeto y liderazgo sobre sus pares.

Lo que no se puede entender es que haya personas como la ex subsecretaria de la SCT, Purificación Carpinteyro, que inventa historias que son desmentidas por la realidad, y no sólo se las crea sino que pretenda que alguien más lo haga.

Esta mujer, no famosa por su lealtad institucional, comenzó felicitando a Mony Sacha por “haber luchado a capa y espada” y haber sacado este tema a pesar de la negativa de los comisionados y “la falta de línea” del Presidente a los comisionados.

En lugar de andarse con conjuros, debería reconocer que está total y rotundamente equivocada. Evidentemente Felipe Calderón no le dio línea a los comisionados, pues los respeta institucionalmente y sabe que forman un órgano autónomo.

En segundo término, lo aprobado la semana pasada responde al trabajo de los comisionados, ya que Mony Sacha no movió un dedo. Sólo se la pasó hablando de conjuras.

Según la ahora candidata del Movimiento Progresista a la diputación federal por Iztapalapa (es dudoso que ella conozca esa demarcación, pero más que los votantes la conozcan a ella), lo aprobado por los comisionados de la Cofetel podría frenarse si ganara Enrique Peña Nieto. Ya ve las conspiraciones que ve siempre el ahora santón de Puri, Andrés Manuel López Obrador.

En lugar de contar todos estos choros que sólo los amlovers se creen, debería explicar por qué cuando era funcionaria pública se negó a la concentración de áreas de servicio local (conocidas como ASL), las cuales hubieran disminuido sustancialmente el costo telefónico para las personas que menos tienen y ahora dice defender.

¿Será que trata de inventar la paja en el ojo ajeno, cuando no ve la viga en el propio?

Universal

Se está generando un debate francamente equivocado en torno a los créditos de nómina y los bancos luego de las declaraciones de Guillermo Babatz, que incluso adelantó que se aplicarían normas especiales.

Quienes tratan de ver un problema de grandes proporciones se equivocan, puesto que no podría generar una crisis sistémica, ya que sólo seis instituciones están metidas en el negocio de créditos de nómina.

Si bien se ha dado un gran crecimiento porcentual, la realidad es que este tipo de financiamientos no llegan a 4% de la cartera total y gran parte del crecimiento se explica por la muy baja base de la que se comenzó.

El problema del crecimiento de esta cartera se da en la deuda de las personas, ya que hay sofomes y otras empresas que dan créditos de nómina y no los reportan a las dos sociedades de información financiera, lo que se convierte en un riesgo para las personas. De ahí que, en lugar de pensar en regulaciones a los bancos, la CNBV debería impulsar la creación de un buró de crédito universal, como el propuesto no sólo por la ABM, encabezada por Jaime Ruiz Sacristán, sino también por el CCE.

Impunidad

La empresa española OHL, que en México preside José Luis de Oteyza, se dedica esencialmente a dos cosas: Conseguir contratos de obras que, en el mejor de los mundos, no hacen, pero cobran por ellas, y a realizar obras de muy dudosa calidad. Otra vez se cayó una ballena. ¿Por qué le tendrán tantas consideraciones algunos gobiernos?

Temas:

    X