Aprobación
- Cuando la CFC negó la concentración Televisa-Iusacell los comisionados establecieron que eran deseables más competidores en telefonía celular.
En la medida en que se acorta el plazo para que la Comisión Federal de Competencia resuelva sobre el recurso de reconsideración interpuesto por Televisa para hacerse de la mitad de las acciones de Iusacell, las presiones se hacen sentir en todos los sentidos.
Por un lado, Telmex ha interpuesto una queja ante el organismo que preside Eduardo Pérez Motta porque según ellos la telefónica ya tiene consejeros que también lo son de la televisora presidida por Emilo Azcárraga Jean.
Como se recordará, el principal argumento para negar la concentración es que tener un vínculo accionario y de Consejo de Administración implicaría un canal formal para que Televisa y Televisión Azteca incurrieran en prácticas monopólicas.
Quienes creen que los duopolios son doblemente peores que los monopolios, están convencidos de que se requiere un vínculo accionario como si se tratara de un matrimonio entre dos reinos de la Edad Media.
Seamos claros, lo que debe sancionar la Comisión Federal de Competencia son las prácticas monopólicas y no el tamaño de las empresas. Para que empresas se pongan de acuerdo en contra de los consumidores no se requiere que haya un intercambio de acciones.
Hay ejemplos claros que han sido sancionados como el de los tortilleros, un grupo de farmacéuticas en contra del IMSS y algunos otros similares. Siguiendo la línea de pensamiento según la cual se asegura que para incurrir en prácticas monopólicas tiene que haber un intercambio accionario, pues entonces las dos principales televisoras jamás habrían cometido una práctica de este tipo. Al menos jamás han sido denunciados.
Cuando la CFC negó la concentración entre Televisa y Iusacell los propios comisionados establecieron que era deseable que hubiera competidores mucho más grandes y fuertes para mejorar el negocio de la telefonía celular en el que Telcel y Telefónica tienen más de 80% del mercado.
Con base en este argumento hay quienes no dudan que la operación será aprobada, puesto que lo que le falta a Iusacell para tener mayor posibilidad de competencia en beneficio de los consumidores es, precisamente, una inyección de capital como la que se ha planteado.
Quienes creen, como Purificación Carpinteiro, que el presidente Felipe Calderón le da línea a los presidentes y comisionados, dicen que la aprobación se dará con base en una operación política. Por un lado se le perdonó la megamulta que la CFC le había aplicado a la empresa de Carlos Slim, y ahora se le da un dulce a Televisa y Iusacell.
Parece vergonzoso que haya quienes consideran estas posibilidades como viables como si el gobierno fuera un gran papá que tiene que tener contentos a sus hijos berrinchudos.
Ante lo que muchos creen que es un hecho, hay quienes piden que se pongan condiciones a la concentración para garantizar que no se fortalezca lo que llaman el duopolio en la televisión abierta.
Si la CFC decidiera caminar esa ruta, la verdad es que el país entraría en problemas. Basta una breve ojeada a los consejos de administración de las empresas para notar que, en muchos casos, hay accionistas compartidos en un negocio que, en otros, pueden ser competidores.
Revisando la Ley de Competencia hay una serie de candados que se aplican no sólo a esta concentración sino a cualquier empresa. Lástima que hay quienes están enamorados de confundir los temas.
Confirmado
Cuando le informábamos sobre el anuncio de BBVA en el sentido de que plantea vender su negocio de pensiones en América Latina le adelantábamos que no se trataba de una operación destinada a cumplir huecos de capital en Bancomer en España. Ayer mismo, Francisco González, presidente mundial de este banco, hablaba sobre la fortaleza de la operación que tienen en México durante la reunión con los consejeros nacionales de Bancomer.
También le dijimos que el anuncio se había hecho porque tenían un cliente potencial para una operación que podría superar los cinco mil millones de euros. Le hablaba de un grupo sudamericano.
Sura, el conglomerado colombiano, confirmó que son ellos quienes analizan la operación y que están analizando las leyes en cada uno de los países donde se haría la compra (destacadamente México) puesto que las leyes en algunos casos no le permiten una mayor expansión. Sura tiene en México lo que era la afore ING.
En aquella entrega le informábamos que Bancomer estaba analizando hacer la operación todo o en partes.
No pago
A mediados de la década de los noventa había una raza de seudobanqueros y dizquempresarios que eran los Paladines del No Pago que a pesar de tener dinero simple y sencillamente no pagaban porque no les daba la gana.
Ahora ya tienen a un abogado. Felipe Consuelo al grito de debo no niego, pago no quiero, emitió una orden para que el AICM no pueda sacar a los trabajadores de la base de mantenimiento, llamada MRO, a pesar de que hoy vence el contrato y, quizá lo más importante, que se acumula una deuda que fácilmente supera los 60 millones de pesos a pesar de que esta parte de lo que fue Mexicana de Aviación sigue generando ingresos.
Mientras tanto los de Med Atlántica siguen sin dar luces de vida una vez que hicieron todo un drama cuando según ellos se quedaron con las acciones de Mexicana de Aviación (no las tienen porque no han cumplido) y parecería que nadie quiere negociar con ellos hasta que muestren algo que les resulta imposible: Que son serios, solventes y tienen dinero.
Desgraciadamente siguen alargando esta historia en detrimento de todos los acreedores, que inician con los bancos.
